27 de Septiembre de 2004, número 90 - 41776 suscriptores Suplemento del boletín de educaweb | ISSN: 1578-5793


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La opinión de los expertos

Un entorno virtual de aprendizaje

Laia Canet Celma, Coordinadora Docente Máster e-learning; Míldred Guinart Orpinell, Coordinadora de Proyectos de Formación de Postgrado; Montse Atienza Alarcón, Directora Ejecutiva de programas de e-learning de la Universitat Oberta de Catalunya


En los últimos años la tecnología se ha introducido en muchos de los niveles sociales: comunicación, administración pública, gestión,… En el ámbito de la formación la introducción de las tecnologías no ha sido menos. El e-learning (http://www.uoc.edu/masters/e-learning/esp/index.html) ha permitido y -deberá permitir aún más en el futuro- el acceso a la formación. Aunque debemos seguir trabajando para romper la llamada brecha digital, debemos reconocer que el e-learning ha facilitado el acceso a la formación a un público muy amplio. El hecho de poder acceder a la formación desde cualquier lugar y en cualquier momento, superando las barreras del espacio y del tiempo, ha facilitado el acceso a una formación que, de otro modo, hubiera sido difícil -por no decir imposible- acceder.

El desarrollo de la educación abierta y a distancia se ha visto favorecido por la proliferación de diferentes entornos virtuales educativo-formativos que la gran mayoría de centros universitarios han puesto al servicio de la formación, junto con la aplicación de ciertas normativas y regulaciones académicas que han fomentado y facilitado el acceso a la formación interuniversitaria sin necesidad de coincidir en el espacio y en el tiempo.

Estas nuevas necesidades formativas nos llevan a un nuevo modelo de formación global que requiere de un cambio -tanto conceptual, organizativo como de gestión- tanto en las universidades como en sus profesionales. La implantación de sistemas de e-learning debe garantizar no únicamente unos procesos de enseñanza y aprendizaje de calidad, sino también debe proporcionar un entorno en el que se recojan todos los ámbitos y procesos implicados, desde la gestión de los datos académicos, el acceso a los servicios universitarios, el acceso a recursos, espacios de comunicación… a todo aquello que es propio de la comunidad universitaria.

En este sentido, un entorno virtual es un espacio en el que aunque no podemos movernos físicamente se puede trabajar, comunicarse, buscar información, compartirla, realizar gestiones de diversa tipología, etc. En él pueden convivir usuarios que forman parte del mismo con finalidades diferentes pero con intereses comunes; estos y el hecho de compartir un mismo espacio nos permite hablar de "comunidades virtuales". Cuando las comunidades virtuales se constituyen con la finalidad de promover determinados aprendizajes hablamos de: Entorno Virtual de Aprendizaje (EVA)

En un EVA podemos encontrar las mismas funcionalidades que en un espacio presencial de formación con la particularidad que permiten la interacción entre los diferentes colectivos que forman parte de él (estudiantes, docentes y personal de gestión) sin que sea necesario que coincidan ni en el espacio ni en el tiempo.

Un EVA se estructura en espacios y herramienta organizadas de modo que faciliten al usuario el reconocimiento y el uso de sus funcionalidades. En función de la magnitud y complejidad del EVA, el número de funcionalidades que incluirá será menor o mayor; en cualquier caso, podemos diferenciar entre funcionalidades de comunicación, de gestión, de servicios y de formación. Funcionalidades de comunicación

Estas funcionalidades son les que permiten que los usuarios se relacionen entre sí, ya sean estudiantes, docentes o personal administrativo y de gestión. Pueden haber de comunicación asíncrona (correo electrónico personal) o síncrona (chat), con finalidades concretas o abierta, formal o informal, unidireccional o multidireccional.

Funcionalidades de gestión

Las encontramos en aquellos espacios y herramientas que permiten realizar los trámites que habitualmente se hacen en una institución educativa como: la formalización de matrículas, la consulta de expedientes, la solicitud de becas y ayudas, etc. También se incluye en estas funcionalidades los espacios y herramientas que facilitan la transmisión ágil y eficaz de toda la información que genera una comunidad educativa. Desde un espacio de noticias o información de última hora, hasta una agenda, comunicados periódicos, la normativa de funcionamiento y uso del entorno, etc.

En definitiva, les funcionalidades de gestión facilitan la comunicación entre el usuario y la administración de la institución.

Funcionalidades de servicios

Una comunidad educativa tiene que disponer necesariamente de una biblioteca y otros servicios que faciliten a sus miembros el acceso a bibliografía de interés, vídeos, CD, bases de datos, catálogos, etc.

Otros servicios o actividades de carácter social amplían y enriquecen la oferta de la institución, facilitando espacios y ámbitos de coincidencia de sus miembros (deportes, actividades culturales, etc.).

Funcionalidades de formación

Dentro de este bloque hacemos referencia a los espacios y herramientas de comunicación entre un grupo reducido que trabaja una misma temática y que puede utilizar determinados materiales, compartir un espacio de intercambio de ficheros, acceder determinados servicios, etc.

La correcta integración de funcionalidades de diferente tipo facilitará la creación de comunidades virtuales dinámicas

En este contexto, de formación virtual mediante un entorno telemático de aprendizaje, necesitamos de un paradigma pedagógico específico. Debemos pasar de los modelos transmisivos de información a los de construcción y compartición de conocimiento. En los modelos constructivistas del conocimiento, el rol del alumno también debe cambiar: pasa de ser totalmente pasivo a ser el agente activo de todo el proceso formativo, en el que debe construir y desarrollar tanto conocimientos como competencias de manera activa. En este sentido, la UOC (Universitat Oberta de Catalunya www.uoc.edu) utiliza un modelo pedagógico virtual que pretende responder a estas nuevas necesidades.

El modelo se caracteriza por la asincronía en el desarrollo de todo el proceso de aprendizaje personal, permitiendo al estudiante alcanzar los objetivos propuestos, así como desarrollar las competencias profesionales necesarias y garantizadas por el programa formativo realizado.

Los 4 ejes que guían la propuesta pedagógica son:

· Flexibilidad: Los agentes que intervienen en el proceso formativo pueden escoger el momento y el lugar de su intervención, lo que hace posible un funcionamiento asíncrono (sin coincidencia en el tiempo) y no concurrente (sin coincidencia en el espacio). El acceso permanente a una amplia gama de recursos de aprendizaje permite la continuidad de éste y facilita la reflexión continua sobre la materia objeto de estudio.

· Cooperación: A través del campus virtual alumnos y profesores tienen la posibilidad de dialogar, discutir, resolver problemas, y de consultar a sus compañeros o profesores. Con ello el aprendizaje se enriquece y adopta una dimensión cooperativa. Esto resulta evidente si se considera, por citar un ejemplo, la diversidad de realidades geográficas y/o sociales que este tipo de aprendizaje es capaz de poner en contacto.

· Interactividad: El estudiante deja de ser un mero receptor pasivo de información ligado a un libro de texto. De hecho, con su actividad, el estudiante contribuye de forma decisiva a la construcción de su propio sistema o mapa de conocimiento, desarrollando las habilidades necesarias para recopilar, revisar, evaluar, seleccionar e integrar el enorme caudal de información que el sistema le ofrece.

· Personalización: En la medida en que el sistema es flexible, cada estudiante es considerado como un ente con personalidad propia y diferenciada en el contexto global del sistema. Cada estudiante tiene un tutor que le acompaña a lo largo de los estudios. Este le ofrecerá un seguimiento personalizado y una orientación académica adecuada ofreciéndole soporte en todo momento.







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