12 de julio de 2004 - número 88 | 41766 suscriptores Suplemento del boletín de educaweb | ISSN: 1578-5793


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La opinión de los expertos

Educación del ocio e intervención

Aurora Madariaga, Coordinadora del Área de Investigación y Consultoría, Cátedra ONCE Ocio y Discapacidad, Instituto de Estudios de Ocio, Universidad de Deusto, Bilbao


INTRODUCCIÓN

El Instituto de Estudios de Ocio (www.ocio.deusto.es) realizó una investigación, fruto de la cual surgió el Modelo de Intervención UD en Educación del Ocio. En él se asientan las bases sobre el significado del ocio humanista y la educación del ocio, y se proporcionan orientaciones y estrategias sobre los objetivos y los principios que permiten orientar la intervención educativa.

Este modelo se enmarca dentro de una de las líneas de investigación priorizadas por el Instituto de Estudios de Ocio, que además de seguir estudiando la incidencia y creciente relevancia del ocio en la actualidad, quiere proporcionar una serie de herramientas que permitan una aplicación coherente y diferenciada de su planteamiento de ocio humanista a distintos ámbitos, en concreto la educación, la gestión y las políticas de ocio. Dentro de este marco, cabe destacar que la aportación más relevante del modelo de educación del ocio consiste en que se presenta como un referente valioso para la intervención educativa, una herramienta que permite acercar la teoría a la práctica. Es decir, una guía que permite recorrer la distancia existente desde el ocio autotélico hasta la intervención en un programa de educación del ocio. El modelo se estructura a partir de tres ejes centrales: un marco conceptual, en coherencia con este, nueve principios y a partir de los mismos unas propuestas de actuación que se refieren tanto a los planteamientos educativos generales de cualquier intervención, como a los aspectos prácticos que se deben considerar en los programas de educación del ocio. A continuación, pasamos a detallar brevemente cada una de las partes del modelo, no sin antes señalar que éste es explicado completa y detalladamente por el profesor Manuel Cuenca en un artículo publicado en la colección Documentos de Estudios de Ocio, en un libro temático sobre educación del ocio (núm. 23).

COMPONENTES DEL MODELO

1. MARCO CONCEPTUAL

Los principios fundamentales de este modelo son el concepto de ocio autotélico y, consecuentemente y en estrecha relación con éste, la educación del ocio autotélico.

Desde una concepción humanista, el ocio queda definido como una experiencia integral de la persona y un derecho humano básico: una experiencia humana compleja (direccional y multidimensional), centrada en actuaciones queridas (no casuales, libres, satisfactorias), autotélicas (fin en sí mismas) y personales (con implicaciones individuales y sociales); y un derecho humano básico que favorece el desarrollo, como la educación, el trabajo o la salud y del que nadie debería ser privado por razones de género, orientación sexual, edad, raza, religión, creencia, nivel de salud, discapacidad o condición económica. Un derecho que, en cuanto tal, debería ser facilitado y garantizado como establecen los principios fundamentales que rigen su acción.

Esta concepción del ocio autotélico incide en la vertiente experiencial, en la vivencia del ocio como una experiencia personal. Frente al paradigma objetivo, donde el ocio es entendido como una actividad o conjunto de actividades, que tiene lugar en un tiempo determinado, y que se produce en un lugar, situación o contexto específico, el ocio autotélico subraya la vertiente subjetiva, en donde lo valioso es la experiencia humana, el significado personal que el ocio adquiere y el grado de satisfacción que cada persona recibe en su vivencia. A partir de esta consideración es importante comprender que el significado que adquiere el ocio para la persona está sujeto a su propia disposición personal frente a la misma. En ella es precisamente donde que hay que incidir, intentando abrir caminos para que la persona descubra el potencial de desarrollo personal y social que existe en la experiencia de ocio. Este es, sin duda, el objetivo que persigue la educación del ocio, ya que, efectivamente, a partir de esta manera de entender el ocio, cabe preguntarse si la mayoría de personas somos capaces, espontáneamente, de llegar a este tipo de vivencias sin ningún tipo de ayuda. Esta pregunta incide en el aspecto educativo y la respuesta, siguiendo esta lógica, debiera ser que sólo una adecuada educación del ocio conduce al ejercicio de un ocio personal, libre y constructivo. La educación del ocio debe perseguir alcanzar una transformación interior de la persona con respecto a sus estilos y vivencias de ocio.

D

esde este modelo, se defiende que la educación del ocio es un área específica de la educación general cuyo objetivo es contribuir al desarrollo, mejora y satisfacción vital de personas y comunidades, a través de conocimientos, actitudes, valores y habilidades relacionados con el ocio. Así entendida, la educación del ocio es un proceso relacionado con el aprendizaje de habilidades y conocimientos, pero también un proceso vinculado al desarrollo de actitudes y conductas y que, por lo tanto, implican un mundo de valores y una capacidad de elección con respecto al ocio. La educación del ocio tiene que ver con el desarrollo de conocimientos desinteresados, acciones gratificantes, con la revalorización de lo cotidiano y lo extraordinario, con la vivencia creativa del tiempo, la libertad, la participación, la solidaridad y la comunicación. Es un proceso que se extiende a lo largo de toda la vida, donde su objetivo es aumentar nuestro potencial humano para vivir experiencias de ocio de calidad.

2. PRINCIPIOS

E

n esta concepción aparecen nueve principios de la educación del ocio, orientadores de cualquier intervención educativa. Entendemos por principios las categorías en las que se sustentan los demás componentes del modelo: tanto las propuestas educativas globales como las pautas de acción a considerar en cualquier programa. Los principios cobran sentido al estar orientados hacia el objetivo básico de la educación del ocio que, como se ha señalado anteriormente, es contribuir al desarrollo, mejora y satisfacción vital de la persona a través del ocio. Sin embargo, junto a ese objetivo común, un grupo de principios está más relacionado con el concepto de ocio del que partimos y el otro con un determinado posicionamiento pedagógico. En el primer grupo podríamos hablar de cuatro: vivencia, libertad, satisfacción y autotelismo. El otro tiene una mayor referencia educativa: personalización, continuidad, desarrollo, inclusión y solidaridad.

3. PAUTAS DE INTERVENCIÓN

A partir del marco conceptual en el que sustenta este modelo de intervención en educación del ocio y de los principios que se derivan del mismo, el siguiente nivel de concreción nos lleva a fijar una serie de pautas básicas a tener en cuenta en la elaboración de programas de educación del ocio. En este tercer nivel se formula una determinada propuesta y se presenta una serie de estrategias a considerar en un programa de educación del ocio. De esta manera, adquieren concreción los aspectos teóricos recogidos hasta el momento, así como las estrategias pedagógicas que se desprenden de cada uno de los principios. El proceso propuesto es valido tanto para el desarrollo de una propuesta educativa personal como comunitaria y en el modelo se presentan con la siguiente estructura: en primer lugar se describen una serie de pautas generales que deben ser tenidas en cuenta por los programas de educación del ocio, y en segundo lugar, las directrices acordes a cada una de estas propuestas, personal y comunitaria, para la elaboración de dichos programas.

Las directrices derivadas de este modelo en educación del ocio, marcado por el posicionamiento conceptual descrito y por la asunción de los nueve principios relativos a la educación del ocio, determinan el establecimiento de unos niveles básicos de referencia asumibles en cualquier programa de educación del ocio, y constituyen una herramienta de trabajo para poder desarrollar cada programa en el marco de un contexto espacio temporal determinado y con un grupo de destinatarios previamente conocidos. Estas directrices se convierten en la antesala de un programa de intervención y guían el desarrollo concreto de todos estos apartados en torno a un programa concreto, que viene definido por el contexto en el que se desarrolla y por los destinatarios de dicho programa.

APLICACIONES DEL MODELO

A partir de este modelo de intervención en educación del ocio, el equipo de investigación avanza en la concreción y aplicación del mismo a distintas realidades relacionadas con el ocio. La pretensión es extender su aplicación a diferentes ámbitos del ocio, entornos de intervención, destinatarios y programas en curso. Concretamente, ha trabajado en su aplicación a la práctica deportiva en edad escolar y población con discapacidad. El siguiente reto ha consistido en aplicar el modelo de intervención en educación del ocio al ámbito de la cultura.

Además se está trabajando en otra línea que consiste en elaborar guías didácticas para los diferentes agentes implicados en los procesos de intervención educativa (profesionales, monitores y familias). La utilidad del modelo nos conduce a poder establecer una herramienta de intervención flexible, adaptable a diferentes contextos y grupos de destinatarios, que posibilita su aplicación total o parcial, evaluable en cuanto a procesos implantados y resultados obtenidos, y centrado en una metodología que apuesta por el desarrollo integral de la persona. En este punto debemos concluir, hemos explicado el modelo de intervención en educación del ocio y hemos pretendido explicar su potencial a la hora de aplicarlo a los diferentes ámbitos del ocio. Esperamos resulte de utilidad y guía para proyectos de intervención desarrollados en el marco de la educación del ocio. Para finalizar ofrecemos un listado que consideramos recoge la bibliografía básica para poder profundizar más en el tema desde la óptica que lo hemos planteado.

BIBLIOGRAFÍA

CUENCA CABEZA, M., Pedagogía del ocio: modelos y propuestas, Universidad de Deusto, Bilbao, 2004.

CUENCA CABEZA, M., "Modelo de Intervención UD en Educación del Ocio", en DE LA CRUZ AYUSO, C. (ed.), Educación del Ocio. Propuestas internacionales, Documentos de Estudios de Ocio, núm. 23, Instituto de Estudios de Ocio, Universidad de Deusto, Bilbao, 2002.

CUENCA, M. Ocio humanista. Documentos de Estudios de Ocio, núm. 16. Bilbao: Universidad de Deusto, 2000.

CUENCA CABEZA, M., Ocio y desarrollo humano. Propuestas para el 6º Congreso Mundial de Ocio, Universidad de Deusto, Bilbao, 2000.

CUENCA CABEZA, M., Ideas prácticas para el educación del ocio: fiestas y clubes, Documentos de Estudios de Ocio, núm. 15, Universidad de Deusto, Bilbao, 2000.

CUENCA CABEZA, M., Ocio y formación. Hacia la equiparación de oportunidades mediante la educación del ocio, Documentos de Estudios de Ocio, núm. 7, Universidad de Deusto, Bilbao, 1999.

DE LA CRUZ AYUSO, C. (ed.), Educación del Ocio. Propuestas internacionales, Documentos de Estudios de Ocio, núm. 23, Instituto de Estudios de Ocio, Universidad de Deusto, Bilbao, 2002.

DE LA CRUZ AYUSO, C. & MADARIAGA ORTUZAR, A., "La práctica deportiva de los niños en edad escolar", en FEDC, Estrategias de fomento del deporte de los niños ciegos y deficientes visuales en edad escolar, Madrid, CSD, 2003, pp. 125-141.

DE LA CRUZ AYUSO, C. & MADARIAGA ORTUZAR, A., "El modelo de intervención UD en educación del ocio", en Boletín ADOZ, 23, Instituto de Estudios de Ocio, Universidad de Deusto, Bilbao, 2002, pp. 70-75.

GARCÍA VISO, M. & MADARIAGA ORTUZAR, A. (ed.), Ocio para todos: Reflexiones y Experiencias. Actas del área temática del VI Congreso Mundial de Ocio, Documentos de Estudios de Ocio, núm. 24, Instituto de Estudios de Ocio, Universidad de Deusto, Bilbao, 2002.

GORBEÑA ETXEBARRIA, S. (ed.), Modelos de intervención en ocio terapéutico, Documentos de Estudios de Ocio, núm. 11, Universidad de Deusto, Bilbao, 2000.

MADARIAGA ORTUZAR, A., "Educación del ocio e intervención cultural". Actas de XII Jornadas de DEAC Museos para el ocio. Salamanca, 8, 9 y 10 de octubre de 2003. (en prensa), 2004.

SAN SALVADOR DEL VALLE, R., Políticas de Ocio, Documentos de Estudios de Ocio, núm. 17, Universidad de Deusto, Bilbao, 2000.







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