¿Qué entendemos por educación en el tiempo libre?
Educar, en un sentido absoluto de la palabra, para llegar a ser plenamente personas. Y en concreto, la acción educativa destinada a formar la persona en valores de crecimiento y a dar un sentido a su tiempo de ocio, desde la diversión, la vida en grupo, el respeto a los demás, la creatividad, la democracia en el día a día, el esfuerzo...
La base de la educación en el tiempo libre es la relación educador-educando, siendo esta figura ejemplo en actitudes y modelo de persona. El estilo es muy importante. También lo es la actividad y el marco institucional.
La educación en el tiempo libre hace protagonista al participante y no está restringida por ningún currículo, aunque debe tener objetivos educativos adaptados a las posibilidades del grupo.
El crecimiento, la responsabilidad, el sentido crítico y la autonomía de la persona son algunos de los efectos más evidentes de la participación en un buen proyecto de tiempo libre educativo.
¿Qué tipo de actividades comprende este concepto y que diferencia existe con lo que entendemos por tiempo de ocio?
El tiempo libre educativo comprende toda actividad organizada por una entidad que dé prioridad a los valores por encima de cualquier otra cosa, y que desarrolle acciones intencionadamente educativas con los medios más habituales: las colonias, los campamentos, los casals o colonias urbanas, las rutas, el club de tiempo libre semanal... Estamos en la sociedad del ocio, del consumo y del cambio continuo, llena de contradicciones. El tiempo libre educativo ayuda a formar personas críticas y capaces de controlar su tiempo de ocio, sin necesidad de dejarse llevar por las tendencias. El tiempo de ocio, sin más, solo es un recipiente temporal, de no trabajo y no dormir; cómo lo llenamos y qué sentido le damos es otra cosa.
¿Las actividades extraescolares o complementarias podemos entenderlas como educación en el tiempo libre?
Depende. Si tienen una clara intencionalidad educativa, más allá de la simple ocupación o "párking" y además contienen los elementos clave del tiempo libre educativo: la existencia de educadores, la planificación con objetivos adaptados a las posibilidades y edades, el uso de medios educativos, lo lúdico como transversal y fundamental, el protagonismo del participante.... entonces sí que pueden entenderse como tal.
¿Cuáles son las ocupaciones emergentes en el ámbito de la educación en el tiempo libre?
La educación en el tiempo libre nace como una opción basada en el voluntariado, para dar respuesta a las necesidades educativas integrales de los niños y niñas cuando desde la escuela y la familia no se pueden satisfacer por completo.
La evolución de la sociedad y el éxito de los modelos de tiempo libre educativo hacen que esta realidad sea una buena respuesta para completar las necesidades sociales de la familias que tienen que encontrar una solución a la ocupación del tiempo no escolar de sus hijos. Esta realidad conlleva la aparición de un filón de ocupación, todavía incipiente y con trabajos poco estables y de jornadas parciales: la labor de monitor/a en escuelas para el tiempo de comedor, extraescolares, en empresas de servicios, monitores/as para colonias escolares, educadores/as de granja - escuela, etc.
¿Cuál es el perfil del profesional de este sector?
El perfil es doble: por un lado está el estudiante universitario joven, que combina su formación con la práctica remunerada a tiempo parcial o intermitente de actividades educativas; por otro lado está la mujer de mediana edad, que se reincorpora al mercado de trabajo de una forma estable con una ocupación a tiempo parcial. En cualquiera de los casos, sin que exista una regulación que lo pida, la sociedad (las empresas, las escuelas, los padres y madres...) exigen mayoritariamente el haberse formado como monitor de tiempo libre infantil y juvenil.
¿Qué relación existe entre educación en el tiempo libre, voluntariado y empleo? ¿Son compatibles las tres ideas?
Las tres ideas son compatibles sin ningún problema de concepto. La educación en el tiempo libre se desarrolla preferentemente en organizaciones de voluntariado, que es donde consigue su máxima expresión y sentido por la profundidad educativa que puede lograrse si los motivos máximos de guía son las finalidades educativas.
No hay que rasgarse las vestiduras si estas acciones también se desarrollan por educadores retribuidos. Esta variable no limita ni la exigencia educativa ni incrementa otros aspectos como la seguridad o la profesionalidad. Una cosa no quita la otra.
Es la propia sociedad quien regula esta situación, y lo deseable es la convivencia de los dos modelos, pues los dos desarrollan un papel clave, aunque quizás es importante que la legislación proteja al más débil y de especial reconocimiento al modelo basado en el voluntariado, por los valores que lleva implícitos.
¿Cuáles son los principales destinatarios de las actividades que comprende la educación en el tiempo libre?
Principalmente los menores de edad, también jóvenes y cualquier otro colectivo que se lo proponga; pero el más destacado, por exigencias sociales e historia es el primero.
¿Cuáles son las tendencias actuales de la educación en valores?
En lo referente a la educación en el tiempo libre, la tendencia se dirige a la educación integral: al considerar la persona como un todo, con lo que las propuestas educativas no restringidas por ningún currículo son un buen instrumento de transformación.
También se destaca la voluntad de recuperar el valor de cambio de la educación no instrumental o destinada a aprendizajes aplicados, pero que pretende el crecimiento de la persona en base a valores humanistas. De hecho, se ha abierto camino en el sector todo lo relacionado con la reflexión y vivencia explicita de valores, en base a actividades organizadas para tal fin y adaptadas a las diferentes edades; creadas por grupos de trabajo sobre el tema en universidades o instituciones donde se hace investigación educativa.
Otro valor muy destacado en los planteamientos educativos de ahora es lo vinculado a la interculturalidad.
¿Qué papel juega el verano en la educación en el tiempo libre, es la mejor época del año para realizar este tipo de actividades?
Las épocas vacacionales son las mejores para desarrollar actividades de tiempo libre en formatos clásicos: las colonias, los campamentos... donde el medio natural se convierte en un elemento educativo de primer orden y la intensidad de las actividades un valor a aprovechar.
Durante el resto del año se puede educar en el tiempo libre en cualquier entorno organizado complementario al escolar o extraescolar y en especial durante los fines de semana.
Díganos 5 razones para que una persona realice actividades educativas en el tiempo libre.
Si se realizan como se debe:
1: Son divertidas y seguras
2: Dan sentido a una parte muy importante del tiempo de la persona.
3: Lo que aprenda (a veces muy intangible) le va a servir toda la vida y lo apreciarán los demás.
4: Hacen crecer y ser autónomo.
5: Ayudan a ser mejor PERSONA, en todo su sentido.