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Binomio Internet-Valores: un reto a conseguir en las aulas
Rosa Mateo, responsable de I+D para la ESO del Grupo Educativo Fomento de Centros de Enseñanza
La configuración actual de la sociedad -a la que denominamos posmoderna o de la información- no se entiende sin los sistemas que configuran las tecnologías de la información y la comunicación: éstos engloban no sólo los aparatos que ayudan a generar, almacenar y transmitir información sino las "formas de hacer", representar, almacenar, transmitir y acceder a la información.
La versatilidad y el carácter integrador de las nuevas tecnologías hace que las propuestas de su utilización se sitúen en todos los niveles del sistema educativo.
Los objetivos pedagógicos en el nuevo escenario que se abre ante nosotros deberán estar orientados a formar personas emprendedoras, autónomas, abiertas y con un perfil adaptado a un mundo cambiante y a las nuevas realidades del mercado laboral, por ello en el trabajo ordinario del aula deberían incorporase aquellos elementos que ayuden a configurar ese perfil de nuestros alumnos.
La incidencia de las tecnologías de información y comunicación, en especial la informática, en la sociedad actual pone de manifiesto la necesidad de que los alumnos entren en contacto con esta realidad de un modo adecuado, dentro de la sistematización de un programa educativo, de modo que aprendan mejor y hagan un uso responsable y competente de las mismas.
Incidencia en el aprendizaje de las Nuevas Tecnologías
Las ventajas que tiene el uso de las Nuevas Tecnologías para el aprendizaje son de sobra conocidas:
1. Aprender con todo el cerebro; es decir, presenta una motivación multisensorial que ayuda a aprender mejor.
2. La atención a la diversidad, respetando el ritmo de aprendizaje personal y adaptándose a las diferentes capacidades.
3. El aprendizaje autónomo y el trabajo en equipo.
4. La autocorrección y la corrección compartida (ambas facilitan el descubrimiento del valor positivo del error como medio de avanzar en el aprendizaje), la autoevaluación.
5. El desarrollo de la motricidad manual, de la atención discriminativa, de la estructuración espacial y del pensamiento simbólico estructurado.
6. El descubrimiento significativo del lenguaje escrito.
7. La preparación del alumno para ser un futuro usuario del ordenador.
8. La autoconfianza y la autoestima.
9. La transmisión de valores, si los programas están bien seleccionados.
Sobre este último punto "la transmisión de valores...." es dónde cabe hacer una pequeña reflexión, ya que el reto a conseguir en las aulas del siglo XXI es la combinación Internet-Valores, si queremos hacer realidad una educación completa, personalizada y coherente.
Uso responsable y competente de Internet
Como otros medios de comunicación, se trata de un medio, no de un fin en sí mismo. Internet puede ofrecer magníficas oportunidades para la educación si se usa con competencia y con una clara conciencia de sus posibilidades y debilidades.
La esencia de Internet consiste en suministrar un flujo casi continuo de información, gran parte de la cual se pasa rápidamente. Internet ofrece así amplia información y conocimientos, pero en muchas ocasiones no se ofrecen valores.
Internet redefine la relación psicológica de las personas (profesores y alumnos) con el tiempo y el espacio. La atención se concentra en lo que es tangible, útil e inmediatamente asequible; puede faltar el estímulo a profundizar más en el pensamiento y la reflexión. Pero los seres humanos tenemos necesidad vital de tiempo y serenidad para ponderar y examinar la vida, y para llegar gradualmente a un dominio maduro de nosotros mismos y del mundo que nos rodea. El entendimiento y la sabiduría son fruto de una mirada reflexiva sobre el mundo, y no derivan de una mera acumulación de datos, por interesantes que sean. De ahí que el uso de Internet en las aulas ha de estar al servicio de ese objetivo: adquirir una visión que penetre el significado profundo de las cosas en su relación recíproca y con la totalidad de la realidad.
Además, como foro en el que prácticamente todo se acepta y casi nada perdura, Internet favorece un medio relativista de pensar y a veces fomenta la evasión de la responsabilidad y del compromiso personales.
Por todo ello, el profesor, cuando programa su actividad en el aula utilizando Internet como instrumento o recurso didáctico, ha de buscar que los alumnos:
1. Desarrollen las capacidades básicas del pensamiento y actúen con autonomía, iniciativa y creatividad. En este sentido es importante que el alumno aprenda a consultar fuentes bibliográficas, básicas o complementarias, contrastando y seleccionando lo fundamental y cierto.
2. Sean capaces de valorar, con criterio objetivo, ponderadamente, sobre las informaciones que se muestran en la red, de descubrir los aspectos positivos y aquellos que atentan contra la dignidad del ser humano.
Por tanto, partiendo de las premisas anteriores, parece evidente la necesidad de orientar a los alumnos como usuarios de Internet.
Papel del profesor
En el trabajo ordinario del Proyecto Educativo de Fomento de Centros de Enseñanza se incorporan aquellos elementos que ayudan a configurar ese perfil de alumno
En la actualidad, los profesores de esta institución cuentan con Programas Educativos que ayudan en aprendizajes básicos e instrumentales. Algunos ejemplos serían:
La Nave del Saber (un juego de preguntas y respuestas relacionadas con las áreas de cada uno de los ciclos de esta etapa educativa, de modo que ayuda al aprendizaje activo)
(http://www.atenet.edu)
Taller de Lectura (un programa de animación de la lectura con libros en varios idiomas que se pueden leer y escuchar (inglés), que cuentan con una ficha con el autor, editorial, y un pequeño resumen, además de una prueba de comprensión lectora de cada uno de ellos)
(http://www.atenet.edu)
Además en intranet está operativa la aplicación WebTutor para Educación Secundaria Obligatoria. Esta aplicación es una herramienta que permite evaluar a las alumnas y a los alumnos de la ESO en las principales materias curriculares. Resulta muy útil, además, para actividades de repaso y autoevaluación de alumnos. Un valor añadido del programa con respecto a otras aplicaciones de evaluación en Internet, es que facilita al profesor un medio concreto para desarrollar la evaluación formativa -orientar el proceso de aprendizaje de los alumnos-.
No obstante, parece que en la actualidad caminamos hacia un perfil de educador (al menos en la ESO y Bachillerato) que sea capaz de diseñar y ofrecer sus propios contenidos en la red, utilizando alguna de las muchas plataformas que para estos -y otros- fines, se ofrecen en Internet en la actualidad.
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