|
Después de la experiencia de los últimos años creo que la utilización de la "red de redes" se ha generalizado tanto en los centros educativos, como en los hogares de las familias
Albert Sáenz Higueras, Director de Bachillerato del Colegio Sant Estanislau de Kostka - SEK (Jesuïtes de Catalunya)
Después de la experiencia de los últimos años, y debido a las demandas (o mejor dicho, exigencias) de la nueva Sociedad de la Información, creo que la utilización de la "red de redes" se ha generalizado tanto en los centros educativos, como en los hogares de las familias.
Para los estudiantes, la bondad de internet está muy clara :
- acceso directísimo a la información
- interface atractivo y, en ocasiones, interactivo
- motivación personal por el uso de la TIC
Los docentes, por su parte, concienciados (los que lo están, porque ahí si que estoy convencido de que no se trata de una mayoría) del nuevo "rol" que les ha tocado realizar, aprovechan internet para :
- ayudar (acompañar) y guiar a los alumnos en su trabajo de búsqueda
- planificar las clases de otra manera, apoyándose en las TIC como herramienta imprescindible, preparando previamente las aplicaciones que van a utilizar.
- motivación personal por la importancia del papel de "acompañador" (pedagogo viene del griego paidagogós, que significa "acompañador de niños"), fundamental en la formación integral de la persona
- posibilidad de crear un entorno propio de material didáctico (por ejemplo, un espacio web)
Naturalmente, también el uso de internet plantea problemas e inconvenientes, tanto a alumnos como a profesores :
- la velocidad y facilidad de acceso (necesidad de infraestructura)
- el descontrol en la red, lo cual hace que los criterios de selección de la información deban estar muy claros y protocolizados, y eso cuesta mucho
- no siempre el acceso a una gran información supone un aprendizaje (entendido desde el constructivismo)
Mi experiencia me demuestra que el hecho de que muchos docentes todavía no se hayan "tirado a la piscina" del uso de las TIC es debido, fundamentalmente, a dos fobias : al miedo al manejo de las propias herramientas por una lado, y al miedo al nuevo papel que nos ha tocado realizar, con la consiguiente (dicen ellos/as) pérdida de "poder" y "control" sobre los alumnos.
Creo sinceramente que estamos ante una realidad irreversible y, por tanto, sin marcha atrás. Se equivocan los que creen que se puede mantener un tipo de pedagogía basada únicamente en la clase magistral. En el centro escolar al que pertenezco, con todos los pros y contras que anteriormente he citado, el desarrollo de una nueva pedagogía, basada entre otras cosas en la aplicación de las TIC a los currículums escolares, nos ha abierto nuevos horizontes de esperanza en una profesión que está en constante entredicho, a pesar (o quizá por ello) de tener muy claro que lo más importante no es la transmisión de conocimientos, no es sólo la formación académica, sino una formación integral como personas libres, comprometidas y con las capacidades y competencias de un ciudadano del siglo XXI .
|