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Uno de los retos que plantea nuestra sociedad actual para la profesión docente es, sin duda, la mejora de la atención a la diversidad en nuestras escuelas y centros educativos. El clima del centro, su política educativa, la organización curricular, la organización de los recursos, entre otros, son factores que determinan una adecuada atención educativa. Este conjunto de estrategias y conocimientos deben permitir a cada uno de los alumnos y alumnas progresar en su propio proceso de aprendizaje, adaptándose a sus múltiples y distintas características: intereses, capacidades, estilos de aprendizaje, procedencia... El tratamiento de la diversidad plantea a la escuela la necesidad de adaptarse más a su entorno obligándola a replantear la calidad de la páctica escolar desde su globalidad.
En nuestro
sistema educativo y como reflejo de una
realidad social cambiante, el trabajo de
la interculturalidad en el aula o la educación
intercultural se están convirtiendo
en uno de los temas urgentes que se deben
tratar. Los intercambios, relaciones y recreaciones
culturales que se establecen entre grupos
distintos a menudo adoptan posiciones dominantes
cuando existen desigualdades entre ellos
y sectores sociales.
Parece
clara la dificultad para atender adecuadamente
al alumnado inmigrado que, en ocasiones,
padece condiciones sociales desfavorables
y situaciones de alto riesgo académico.
Debemos entender la heterogeneidad cultural
como una característica más
de nuestra sociedad actual, una sociedad
multicultural donde tradiciones distintas
y colectivos humanos que las practican coexisten
en un mismo ámbito de organización
social. Ya sea, pues, desde la escuela,
el barrio o el trabajo se debe posibilitar
una auténtica igualdad de oportunidades
educativas.
En España la población correspondiente a la inmigración extranjera (población que procede de países comunitarios, no-comunitarios y en situación irregular) corresponde a un 2%, el índice más bajo de la Unión Europea. La población inmigrante de 0 a 15 años es de casi 80.000 personas, con más de 50 nacionalidades distintas, concentradas en las comunidades autónomas de Cataluña (29,3%), Madrid (25,2%), Valencia (9,7%), Canarias (8,4%) y Andalucía (7,7%). Uno de cada tres niños proviene de Marruecos y junto con los menores que provienen de la Unión Europea superan el 60% del total.
Alumnado
extranjero por continentes

AA.VV. (2000) La inmigración extranjera en España. Los retos educativos. Fundació "la Caixa".
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