11 de noviembre de 2003 - número 72 | 39624 suscriptores Suplemento del boletín de educaweb | ISSN: 1578-5793


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La opinión de los expertos

Modelos posibles de cooperación entre Universidad y Formación Profesional

Fernando de la Cierva Carrasco, Consejero de Educación y Cultura de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia


Ponencia presentada en el Seminario LA UNIVERSIDAD PROFESIONAL.RELACIONES ENTRE LA UNIVERSIDAD Y LA NUEVA FORMACIÓN PROFESIONAL que se celebró el pasado mes de febrero en Murcia, organizado por la Consejería de Educación y Cultura y la Dirección General de Universidades de la Región de Murcia y por DEP-Cuadernos IRC

Las intervenciones que me han precedido muestran, sin duda alguna, que algo se mueve en el ámbito de las relaciones entre el mundo universitario y el de la Formación Profesional. Y se manifiesta, en particular, en experiencias que se han iniciado en diferentes universidades referidas principalmente al reconocimiento de créditos. El concepto de "cualificación", la utilización de las competencias profesionales en la definición de los contenidos de los planes de estudio y el acercamiento a las empresas son también aspectos destacados de esta situación. Se ha hablado igualmente de los cambios que supondrá la declaración de Bolonia en todo el sistema de Educación Superior. El concepto de Universidad Profesional es un concepto nuevo que, sea la forma que sea en la que se materialice, puede servir de cauce para algunas de estas iniciativas. Por último, se ha mencionado también la coexistencia de diferentes modelos de Educación Superior.

Nuestra sociedad, competitiva y diversificada, basada cada vez más en las nuevas tecnologías, en extender el bienestar y la protección social a toda la población, en ampliar el tiempo dedicado al ocio y a la cultura, plantea continuamente exigencias cambiantes a las personas que desean incorporarse a un puesto de trabajo.

Una consecuencia es que la formación permanente, la especialización y los estudios de postgrado han pasado a estar cubiertos no sólo por las instituciones tradicionales, como las universidades, sino por numerosas entidades no universitarias que imparten enseñanzas encaminadas exclusivamente a la inserción laboral.

Esta tendencia no va a detenerse a corto plazo, debido a que el mercado laboral exige especialistas cuya demanda sobrepasa ocasionalmente las capacidades de los agentes formadores tradicionales, unas veces por la rapidez de los cambios sociales y otras por la complejidad o novedad de las habilidades requeridas.

Corresponde, en todo caso, a la administración educativa garantizar una oferta de formación suficientemente diversificada, bien sea directamente o a través del apoyo a iniciativas de formación serias y fundamentadas. Podemos afirmar que el sistema educativo posee diferentes instrumentos para abordar esta cuestión.

Por una parte, disponemos de una formación profesional enormemente diversificada, flexible, con una capacidad de respuesta elevada y unos niveles exitosos de inserción laboral.

Pero por otra, disponemos de las universidades, instituciones que poseen el personal docente más preparado y mejor cualificado. Son las universidades las que se encuentran en una mejor posición para garantizar la formación de calidad, debido a diferentes factores. En primer lugar, la selección y formación del profesorado. Profesorado tradicional, al que las universidades añaden hoy en día docentes de materias prácticas, o procedentes del entorno laboral, definidos por la figura de profesor asociado que se corresponde, o debe corresponderse, con ese perfil eminentemente aplicado. Otro factor de calidad docente es la organización de las enseñanzas en troncos comunes de conocimiento en las áreas y en los departamentos.

Las universidades aportan las características propias que la distinguen: la organización disciplinar de los estudios, la secuencia y progresividad de los conocimientos básicos y fundamentales o la metodología de enseñanza-aprendizaje y de investigación propia de la unidad disciplinar del área de conocimiento que se trate.

En este contexto, corresponde a la Administración educativa la adopción de medidas que garanticen la interrelación de los diferentes sistemas educativos, de forma que dispongan de una articulación suficiente entre sus diferentes niveles e itinerarios, y ofrezcan lo mejor que puedan dar de sí tanto las enseñanzas profesionales como los estudios universitarios. Todo ello con el máximo respeto a la autonomía universitaria y dentro de las tradiciones y saber hacer de cada sistema educativo.

El aspecto clave, abordado ya en algunas experiencias presentadas en este seminario a través de la convalidación o reconocimiento de créditos, es el diseño de una estructura de estudios profesionales compatibles con los estudios universitarios y que, además, permitan y faciliten el acceso a los mismos. De esta forma, sería factible, pues, alcanzar una especialización universitaria en el mismo ámbito en el que se formó el alumno en sus estudios profesionales.

En principio, hablaríamos de enseñanzas de formación profesional superior que lleven a un título de grado medio, en el que se reconozcan y valoren los créditos cursados en las enseñanzas profesionales.

Buena prueba del interés que presenta la interrelación, o mejor el diálogo al que ayer me refería, entre las dos culturas formativas es que algunas iniciativas proponen la convalidación recíproca de los créditos cursados en Ingenierías Técnicas universitarias para los estudiantes que quieren cursar con posterioridad ciclos formativos superiores. No es ningún secreto que titulados universitarios, tanto de ciclo corto como superior, prosiguen estudios de formación profesional para facilitar su ingreso en el mercado laboral. Fenómeno éste propiciado por el intenso sistema de prácticas en empresas de nuestras enseñanzas profesionales.

El Modelo de Campus Profesional

Un paso más en esta articulación de sistemas educativos, es el que denominamos, de forma conceptual y genérica, Universidad Profesional, en el que las universidades públicas imparten titulaciones, de nivel equivalente a las de grado medio, a titulados de grado superior en Formación Profesional.

Permítanme que les describa a grandes rasgos el proyecto que se encuentra elaborando la Consejería de Educación y Cultura de la Región de Murcia, para la implantación de un campus de estudios profesionales en la ciudad de Lorca. El modelo se basa en títulos universitarios propios, en nuestro caso impartidos por las dos universidades públicas de la región que, a través de suplementos de crédito y de un curso académico completo, constituyen una especialización de ciclos formativos superiores.

Como ya se ha dicho anteriormente, el Informe Universidad 2000 se extiende en estos estudios como una de las vías de futuro de la universidad y exhorta a las universidades españolas a organizar este tipo de enseñanzas. Una de las razones de esta apuesta, apuntado antes, es el escaso desarrollo vertical de la Formación Profesional en nuestro país en relación con otros de nuestro entorno, y el progresivo crecimiento de los estudios profesionales de rango universitario. El modelo exige la articulación de un sistema de créditos y de organización disciplinar continuada de estudios, similar al de la enseñanza universitaria oficial, y la colaboración con empresas para responder a sus necesidades formativas y realizar prácticas en ellas. Este tipo de formación, que se desarrolla fundamentalmente en un curso académico, combina la formación científica y tecnológica que proporciona la universidad con prácticas en el medio laboral.

Se desprende que uno de los requisitos es que las titulaciones que se imparten deben estar conectadas además con necesidades de sectores específicos: agricultura o transporte, por ejemplo.

Las titulaciones universitarias propias que se imparten deben ser flexibles y adaptarse a las demandas de empleo, conectándose directamente con los estudios superiores de formación profesional. La empleabilidad de estas titulaciones y su relación con la evolución de la demanda social de las mismas son rasgos esenciales que las definen. En esta flexibilidad se contempla que es un proyecto ampliable en el futuro y generalizable a distintas áreas del conocimiento aplicado.

Dadas sus características, estamos ante un proyecto global, en el que participan diversas instituciones:

- Consejería de Educación y Cultura.

- Las dos universidades públicas de la región.

- Las industrias y empresas locales, comarcales y regionales, directamente y a través de sus asociaciones.

- Los gobiernos locales, en este caso el Ayuntamiento de Lorca.

La participación de estas entidades debe articularse en los organismos gestores, ya sea directa o indirectamente, lo que lleva al desarrollo de estructuras nuevas en las que se produzca la colaboración entre las universidades, la Administración educativa y los agentes locales, comarcales o regionales. Una fórmula sería recurrir a entes de gestión diferenciada, como puede ser el consorcio.

Se prevé la implantación de un número limitado de títulos, impartidos por las universidades públicas de la región y por la Consejería de Educación y Cultura, con un carácter experimental y flexible. Hablaríamos en este caso de una Doble Titulación:

a) Títulos universitarios propios (Diploma Universitario), generados directamente por la demanda empresarial, impartidos y expedidos por las universidades.

b) Títulos de Técnico Superior (grado superior de Formación Profesional) expedidos por la Consejería de Educación y Cultura. Los estudios conducentes a Técnico de Grado Superior incorporarían una formación complementaria para aquellos alumnos que quisieran continuar sus estudios universitarios.

El título universitario propio estaría organizado por las universidades a través de los departamentos correspondientes. El personal contaría con la "venia docendi" de los departamentos. La responsabilidad de los estudios complementarios y del último año sería totalmente universitaria.

Estos títulos universitarios propios:

- Son enseñanzas de bajo coste, con un índice aceptable de empleabilidad.

- Son, como ya he dicho, prolongación académica de ciclos formativos de Grado Superior.

- Son enseñanzas complementarias con los estudios de Murcia y Cartagena.

- Incluyen prácticas formativas en empresas (módulos de FCT 400-700 horas).

Los títulos universitarios los otorga una universidad y sus rasgos principales son la tutela y garantía de la universidad que los concede, su flexibilidad y su adaptación a las necesidades del mercado laboral. Al ser enseñanzas universitarias gozan no sólo del respaldo institucional de la universidad correspondiente, sino también del profesorado y de los departamentos de las que dependen.

Otro aspecto importante es la convergencia o integración de ciclos formativos diferentes en los mismos estudios. Distintos ciclos formativos, sanitarios o medioambientales por ejemplo, permiten confluir en un tipo de estudios o especialidades.

Otra misión de la Administración educativa y del consorcio responsable del Campus será la promoción de estos estudios y de proporcionar a los estudiantes información suficiente sobre todas sus posibilidades educativas.

En suma, existen diferentes posibilidades de articular ese diálogo y cooperación entre las distintas culturas y los distintos componentes del sistema educativo. Tenemos la oportunidad de guiar, entre todos, este esfuerzo conjunto para conseguir el objetivo de dotar a nuestros ciudadanos con los mejores recursos educativos posibles.







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