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Relaciones entre la Universidad y la nueva Formación Profesional
José Ballesta Germán, Rector de la Universidad de Murcia
Ponencia presentada en el Seminario LA UNIVERSIDAD PROFESIONAL.RELACIONES ENTRE LA UNIVERSIDAD Y LA NUEVA FORMACIÓN PROFESIONAL que se celebró el pasado mes de febrero en Murcia, organizado por la Consejería de Educación y Cultura y la Dirección General de Universidades de la Región de Murcia y por DEP-Cuadernos IRC
Mi intervención se va a centrar en 4 puntos fundamentales:
1. Reflexión a modo de introducción, dado el título de este seminario "La Universidad Profesional"
2. Hacia un modelo diferenciado", ya se ha mencionado la convergencia europea en materia de educación superior, lo que llamamos el espacio común de enseñanza superior cuyo objeto y cuyo objetivo final esta en el año 2010
3. Idea, propuesta idea concreta arriesgada, quizas fruto de polémica que después en el debate podremos discutirla.
4. Datos referidos a la Universidad de Murcia.
Reflexión a modo de introducción, dado el título de este seminario "La Universidad Profesional"
Alexander Von Humbold, se considera padre de la Universidad Moderna en al Europa occidental, y Humbold decía que la Universidad junto con la reflexión sobre la ciencia y el conocimiento debe fometar una cultura moral agena al utilitarismo y al culto al dinero. El debate acerca del papel que la Universidad juega en el entorno social está directamente relacionado con la reflexión sobre la interdisciplinariedad, la especialización, la conformación del pensamiento teórico. Debates donde se suscitan fundamentalmente dos líneas de pensamientos divergentes aunque no siempre contradictorias:
1. La idea de que la educación y la Universidad en partícula debe atender al desarrollo y extensión del pensamiento humanístico científico en aras de conformar un conocimiento teórico que permita una reflexión y un análisis del entorno social y propicie un vagaje científico cultural para afrontar los problemas y desafíos laborales y sociales.
2. La Universidad ha de servir principalmente para atender a las demandas del mercado laboral y la formación de buenos profesionales, para lo cual se precisa de una buena enseñanza, altamente especializada.
Este debate no podemos obviarlo sin tener en cuenta también la discusión entre la vinculación ciencia - producción, ciencia - actividad empresarial y quiza también entre la dicotomía universidad pública - universidad privada.
La Universidad, y en esto habrá seguramente un acuerdo general, tiene que formar profesionales utiles a la sociedad, pero además tiene que ser un centro de formación de docentes e investigadores, docentes para preparar profesionales y docentes para hacer avanzar la ciencia y esto, que es escencial, no puede estar en función o al menos no unicamente de lo que empíricamente demanda la sociedad y menos aún de lo que necesita el mercado de trabajo.
A estas dos funciones e implicadas con ellas habría que añadir con igual relevancia la formación intelectual, ética, política y social de las personas, es decir, formar ciudadanos críticos, responsables y útiles para resolver los problemas reales de la sociedad.
La Universidad es de alguna manera un campo de innovación, no solamente de trasnmisión sino de creación de conocimiento en una sociedad. Evidentemente la Universidad debe estar vinculada a determinadas demandas sociales concretas de la producción en diversos campos, pero también a su vez tiene que formar personas capaces de una visión de conjunto de lo que es la sociedad, lo que son sus valores, que no es simplemente lo relacionado con el mercado.
La Universidad no tiene como fucnión solamente el simple adiestramiento laboral, porque no cumpliría una de sus funciones principales que es la innovación y el liderazgo sociocultural.
Hacia un modelo diferenciado, en el ámbito de la convergencia en materia de educación superior
La demanda de educación superior en los países desarrollados es tan amplia y variada que es imposible desde un único modelo de institución satisfacerlos y hacerlo bien con criterios de calidad para toda ella.
Es necesario diversificar los centros de formación y adecuarlos a sus fines y objetivos y que todos ellos en sus diferentes niveles educativos sean capaces de formar ciudadanos que puedan ocupar diferentes posiciones en la sociedad.
Este hecho, no sólo favorece el desarrollo de las actividades de las diferentes instituciones que tendrían claro sus fines y objetivos, sino que permite al ciudadano en función de sus intereses y capacidades, optar por un tipo de enseñanza u otra.
Es estudiante tiene que tener claro que tipo de formación quiere y donde quiere recibirla.
La competencia en este sentido es buena porque aumenta la preocupación por la calidad de las instituciones.
En nuestra sociedad deben coexistir diferentes modelos de educación superior, que den cobertura a las necesidades sociales, laborales y esten estructuradas para satisfacer los objetivos de los ciudadanos.
Dentro de un cuarto de siglo, habrá profesionales que hoy nos resultan completamente desconocidos, por primera vez en la historia la mayor parte de los conocimientos adquiridos por una persona al principio de su formación van a estar obsoletos. No a los pocos años del desarrollo de su actividad profesional sino ya incluso al final de su carrera.
En la nueva naturaleza del trabajo, la transacción de conocimientos va a cobrar una importancia cada vez mayor, poque cada vez más trabajar será aprender, producir y transmitir conocimientos.
Hay que reconocer el carácter diversificado del sistema de formación superior, el reconocimiento efectivo y la consiguiente flexibilidad organizativa, aunque garantizando, eso sí, unos mínimos de calidad imprescindibles.
En este sentido, el Informe Universidad 2000, más concido como Informe Brical, encargado por la Conferencia de rectores de Universidades Españolas, y realizado por expertos de carácter y reconocido prestigio internacional, avanza una propuesta razonable aunque discutible sobre la estructura de las enseñanzas que es conveniente tomar en consideración.
En síntesis, el Informe propone 4 tipos de estudios: A, B, C y D.
Los estudios de tipo "A" y "C", serían fundamentalmente académicos y en los de tipo "A" se impartirían enseñanzas integradas con una primera fase de estudios disciplinares: licenciaturas, y en los de tipo "C" los correspondientes a una materia, a una ulterior profundización disciplinar: postgrados y magister de referencia disciplinar.
Los estudios de tipo "B" y "D" tendrían un carácter más profesional, en los del tipo "B" se imprtirían tanto estudios integrados en un ciclo: diplomaturas, como estudios impartidos de forma aislada propios de una formación profesional de carácter superior; y los de tipo "D" estudios integrados: ingenierías, y otros más dispersos: magister en su acepción más profesional.
En relación con el doctorado, propone la dirección y supervisión de una institución y en esclusivamente de un profesor doctor y una mayor adecuación de sus objetivos de investigación a las necesidades de la sociedad sin que ello suponga renunciar a las exigencias de originalidad de la propia investigación.
El Informe también se plantea una mayor flexibilidad curricular para que el estudiante pueda elaborar su proceso, su propio itinerario que le permita ciertos cambios de estudio, para ello propone la conversión de los estudios a un esquema de créditos, distinto al actual, como procedimiento que cuide las enseñanzas recibidas y que facilite la movilidad entre ellas.
Idea, propuesta idea concreta arriesgada
Hay un tipo de estudios cuya naturaleza hace que deba reservarse a las Universidades en sentido estricto, hay motivos para ello, efectivamente, en el marco de las instituciones de enseñanza superior, las Universidades han sido consideradas entidades cuya enseñanza se propone cultivar la independencia intelectual de los estudiantes. Por consiguiente han de asumir un papel de crítica y de conciencia social. Además en ellas la educación y la investigación son estrictamente complementarias, de modo que la mayoría de la enseñanza la imparte un profesor que también lleva a cabo en mayor o menor medida tareas de investigación.
Es por ello que estas instituciones han de conseguir estándares internacionales en ambas dimesiones de su actividad.
Aunque la acepción de que la Unión Europea dá al término Universidad en sus programas, equipara esta institución al resto de todas las organizaciones de enseñanza superior, en Europa existe la sensibilidad de reservar este termino a aquellas instituciones de enseñanza superior ¿???
Es por ello que sería conveniente que las administraciones públicas reservaran esta denominación sólo a aquellas instituciones que programen cursos de tipo "A" y de doctorados.
En cambio, sería conveniente, el establecimiento de redes territoriales de instituciones de enseñanza superior relativamente descentralizadas geográficamente de manera que los estudiantes pudieran tener la oportunidad de acceder comodamente a cursos de tipo "B", en ocasiones y con carácter excepcional, alguinos de estos centros podría también programar cursos de tipo "A" cuando así lo reconociera alguna universidad y no precisamente las administraciones públicas, para que los titulados de estos cursos impartidos en tales entidades pudieran acceder luego a estudios de tipo "C" y "D".
Un ejmplo de esto, en cierta manera, es la gran demanda que existe entre estudiantes de Formacióin Profesional para acceder a la Universidad, en concreto, en la Universidad de Murcia, este año 2002-2003 se ofertaron un total de 1050 plazas para el cupo de Formación Profesional y se matricularon 520 alumnos en las 30 titulaciones de primer ciclo en las que se ofertaron plazas. De esas 30 titulaciones, solamente en 4 no hubo ninguna solicitud de plaza: Filología clásica, filología francesa, filología hispánica e historia; en las 26 restantes hubo demanda de plazas de estos estudiantes cubriéndose la totalidad de las plazas ofertadas en Enfermería, en fisioterapia, en bellas artes, en maestro y especialidad de educación especial, en educación física, educación infantíl y educación primaria con notas de corte, todas en junio, muy altas en torno al 8.
Es decir que existe una alta sensibilidad en los estudiantes de Formación Profesional para alcanzar un nivel de cualificación superior a través de los estudios universitarios.
Creo que evidentemente, esto es un hecho positivo, un hecho que abre esperanzas a esa posibilidad de encardinar ambos tipos de estudio porque existe el sustrato básico para que esto sea así y que sea un éxito.
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