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¿Amalgama o puzzle? El blended e-learning
Anna Forés y Carme Trinidad, profesoras de las Escuelas Universitarias de Trabajo Social y Educación Social Pere Tarrés (U. Ramon Llull) y coordinadora de la M@f
Las edades de los hombres son algo más que kilometrajes sucesivos en una misma carretera. Son actitudes diferentes ante la realidad, surgidas por acontecimientos transformadores Sampedro
Pensemos un momento, ya sea desde el rol docente como desde el discente, en las dos últimas décadas del mundo educativo y formativo. ¿No nos viene una sensación de cambio permanente? Para unos han sido retos, para otros vértigos. A veces adopta la forma de una amalgama de objetos, a veces la imagen es la de un puzzle incompleto. Es una buena línea de estudio, empezada ya a trazar, analizar los acontecimientos transformadores que han hecho posible la incorporación de las TIC's en el ámbito educativo y poder dibujar su evolución desde tendencias más excluyentes a propuestas más integradoras para poder obtener un mapa del territorio educativo.
El eje en torno al cual gira este artículo es la educación y qué papel puede jugar el blended e-learning en cada uno de los cuatro ámbitos de la calidad en la educación . Estos factores de calidad son los siguientes:
1. La calidad del diseño. Ya se ha escrito mucho sobre la importancia de la planificación y el diseño en propuestas formativas a través de TIC's, una propuesta de blended e-learning permite un alto grado de creatividad en el diseño, debe incorporar una fuerte dosis de previsión, así como de "puesta a punto" previa de todo el proceso formativo: objetivos, contenidos, temporalización, evaluación, etc. A la vez, el blended e-learning, abre la posibilidad de flexibilizar la formación ?por supuesto nos referimos a las acciones dentro de cada diseño instruccional? y de acercarse de maneras diferentes al grupo y a sus demandas concretas. Nos permite hacer partícipes a los estudiantes, obteniendo un feedback directo. El tan anhelado cara a cara es posible. Ese deseo de ver en las miradas el ritmo de asimilación y comprensión de los contenidos o ajustar la sintonía con el grupo de manera directa y presencial. Construir un diseño de estas características es o debería ser atrayente para cualquier creador y gestor de formación.
2. Calidad del producto-resultados. Para conocer la calidad del producto debemos contrastar por diferentes vías la satisfacción (o no satisfacción) del cliente. Esta constatación de logros, la dispersión respecto lo que se había previsto, también se facilita en un sistema de blended e-learning. ¿Por qué? Pues porque se establecen diferentes vías de y para: comunicarse, valorar el proceso de enseñanza-aprendizaje, constatar los resultados etc. Esta diversidad permite idear propuestas educativas que sean más resonantes ya que se atienden a diversos sistemas de percepción, estilos cognitivos, estrategias metacognitivas, etc. Así, pues los resultados, dada una buena ejecución del programa de formación deberían ser más satisfactorios para los aprendientes y también adecuados a cada uno de ellos. El rendimiento debería ser mayor.
3. Calidad del proceso-función. A menudo hemos oído a las personas decir que les gusta establecer diferentes tipos de relaciones con los otros. La manera de relacionarse, de llegar a los estudiantes también varía y se enriquece por las TIC's si se hace un buen uso de ellas. La implicación personal, el aprendizaje colaborativo, la evaluación contínua, suman sus potenciales educativos a la vida en las aulas presenciales. La formación es reivindicada en su sentido más integral, donde la información queda relegada a un segundo término, y donde los procedimientos, y las actitudes cobran más relevancia. El blended e-learning justamente permite un abanico más amplio de posibilidades para enriquecer el proceso y las funciones educativas.
4. Calidad del desarrollo organizativo. La incorporación de las TIC's a la educación ya supuso, en su momento, un elemento de reflexión sobre la naturaleza y forma de las tareas a realizar, de los roles a desempeñar y de las funciones docentes y gestoras del conocimiento. En algunos casos ?realidades educativas? supuso un cambio de paradigma pedagógico situando al estudiante en el centro del diseño educativo. Fuera como fuese, tanto los diferentes centros de formación ?desde la escuela a la universidad y también en la educación no formal? nunca han tenido tantas propuestas innovadoras como las acontecidas en estas dos últimas décadas. Propuestas surgidas porque las exigencias de formación también atienden a las diferentes realidades y necesidades sociales, al acceso a la información, a la sociedad, en definitiva, a la que no es ajena.
La realidad de la opción de enseñanza-aprendizaje que apuesta por una fórrmula de blended e-learning impone un planteamiento formativo que se puede enriquecer de las ventajas de las diferentes tendencias. Si hemos de crear un sistema a partir de otros, lo lógico es que escojamos lo mejor de cada uno de ellos en particular e intentemos que cuajen en uno nuevo. Dicho esto, también es necesario hacer una advertencia: se debe saber ejercer y utilizar cada propuesta de la manera más óptima: adaptada a los contenidos, al contextos, a la realidad en definitiva de cada centro educativo, empresa o espacio para la educación no-formal.
El lector puede estar pensando: ¡pero si es obvio!. Ciertamente lo es. Pero nos atrevemos a lanzar tres cuestiones que parecen asomarse cuando se generan nuevos planteamientos. Estas son:
- ¿Es que es más rentable una propuesta de blended e-learning que una propuesta más "pura" ?y permítanos el lector esta alusión a la pureza sin más intención que establecer un sinónimo de única?
- ¿Es el blended e-learning una salida al no saber optimizar una formación totalmente virtual?
- Y la redundante para cada nueva propuesta: ¿el blended e-learning supone un nuevo cambio de paradigma educativo?¿los estudiantes siguen haciendo lo mismo? ¿cómo quedan los roles del profesorado?
Seguro que ya existen planteamientos que podrían dar respuesta a estas y más preguntas, pero aquí defendemos que hagamos lo que hagamos, no nos olvidemos de la calidad y el blended e-learning parece ser una respuesta válida a la manera de aumentar la calidad de la educación porque reúne todas las piezas del puzzle.
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