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El modelo docente telemático
Eugenia López Muñoz, coordinadora de la Unidad de Virtualización Académica, Vicerrectorado de Nuevas Tecnologías de la UNED
La docencia telemática requiere que los profesionales de la enseñanza adquieran competencias específicas para el adecuado ejercicio profesional, por tanto la formación de profesores en este ámbito implica la consideración de dos planos que configuran el nuevo modelo: la formación técnica y la didáctica.
La formación técnica pertenece al primer nivel de adecuación docente del profesorado, que tiene que adquirir los conocimientos de usuario del entorno en el que va a desempeñar sus tareas, es decir, una plataforma de tele-formación que es un software complejo en el que se integran aplicaciones o herramientas de tres tipos básicamente:
-Las que permiten la creación, actualización y gestión los contenidos didácticos del curso.
-Las herramientas que propician el trabajo en colaboración, el debate y la comunicación.
-Los medios para la evaluación de alumnos (auto-evaluaciones, exámenes, trabajos de investigación) y profesores (cuestionarios de evaluación).
En general, tanto las plataformas propietarias como el software libre incorporan en mayor o menor medida funcionalidades similares, otra cuestión sería el rendimiento y escalabilidad de estos productos educativos.
El docente, para gestionar un determinado entorno virtual de aprendizaje, tiene que adquirir competencias en el uso de todas estas herramientas. Sin embargo, hay dos que son especialmente significativas para la docencia telemática, las herramientas de comunicación y las que permiten realizar el seguimiento de los alumnos.
El tratamiento de contenidos para la Web es una cuestión que la empresa o institución pueden adquirir o producir en ámbitos especializados sin la intervención técnica del profesor. En cambio las aplicaciones colaborativas y las de comunicación síncrona y asíncrona basadas en Internet, adquieren una especial relevancia por ser el medio en el que se sustenta la tutoría telemática o la docencia en el aula virtual.
Por otra parte, es la gestión de alumnos la que permite al docente conocer las entradas de discentes en el curso, los contenidos más visitados, la participación en las tutorías en línea y, especialmente, el aprendizaje que se realiza de manera individual y en grupo dentro del aula virtual.
El otro aspecto clave en la docencia telemática es la formación en tecnología educativa que es la didáctica específica que se va a aplicar para la elaboración de contenidos y para la programación de las actividades en el aula. Para ello el profesor tiene que conocer cuál es la función y estructuración de los contenidos del curso, cómo se organiza el aula virtual y el tipo de orientaciones didácticas que ha de aplicar en la tutorización telemática, cuestiones todas ellas básicas para la enseñanza en entornos virtuales.
Estos requerimientos técnicos y didácticos que conforman el nuevo modelo docente no son ya cuestiones que se apunten desde una perspectiva de recomendación de buenas prácticas, sino un perfil docente que se está consolidando en las instituciones públicas y privadas que han optado por una enseñanza basada en los nuevos soportes. De hecho, el futuro de la formación continua y de especialización cuenta, en una medida cada vez mayor, con el soporte telemático como el medio por excelencia, sin ser excluyente, para impartir estos programas. Todo ello implica que en la actualidad se dispone de profesionales expertos en las distintas áreas del conocimiento que son también docentes formados para realizar sus funciones en el aula virtual, así como de medios para la formación de profesores que se vayan incorporando al nuevo modelo.
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