El mundo del periodismo y del audiovisual es uno de los que mayor demanda está generando en el mercado laboral. A su vez éste es un sector poco estructurado en su fase de formación profesional media o universitaria. Los periodistas especializados en campos como la economía, la salud, la ciencia y las tecnologías, la política aparecen como nuevas profesiones. Los periodistas convertidos en productores cobran cada vez mas importancia no sólo económicamente sino también laboral. Por ello hemos decidido ampliar un poco más el análisis de esta profesión tan solicitada por los futuros comunicadores, pero a su vez con tantas situaciones de precariedad.
La importancia social del periodismo se percibe con facilidad. Series de televisión sobre esta profesión, programas que sólo hablan de otros programas. El periodismo y la comunicación audiovisual están de moda. Los periodistas o, al menos, las empresas periodísticas, han influido de forma determinante en la percepción, la imagen y la popularidad de políticos, empresarios, dirigentes deportivos y, lo que es más relevante, pueden haber influido en las decisiones que hayan tomado.
En este sentido, al profesional de la comunicación lo primero que nos parece exigible es un elevado sentido de la responsabilidad y de la ética, porque tiene en sus manos un instrumento poderosísimo que a diferencia de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, no tiene más control que el de la audiencia. El periodista -la periodista deberíamos matizar, por el elevado peso del género femenino en esta profesión- tiene que ser muy consciente de sus derechos y deberes, tanto en el ámbito ético como jurídico.
Además, a los periodistas del futuro parece que se les exigirá, por un lado, y sobretodo en el período de inserción laboral, una polivalencia en la formación básica del ámbito radiotelevisivo que combine un importante nivel de cultura de base, con conocimientos técnicos y tecnológicos, de gestión empresarial y de marketing, relaciones públicas y comunicación. Quizás al inicio, trabajar como ENG (cámara/micro y entrevistador) para una pequeña productora local implicará "dominar" varios temas y varias técnicas del periodismo.
La especialización llegará con mayor probabilidad en el medio plazo, una vez se haya podido integrar plenamente en empresas y/o grupos multiprofesionales y multidisciplinares y con mayor presupuesto.
Los rápidos cambios en la sociedad de la información le obligarán a tener una buena base teórica y cultural, pero, sobretodo, a reciclarse permanentemente a través de la formación continua. Es necesario, por lo tanto, reclamar a las universidades, centros de formación, empresas de comunicación y administraciones públicas que se preocupen por vincular los planes de estudio y las metodologías docentes con las necesidades del mercado de trabajo y que inviertan en equipos, instalaciones, tecnologías e investigación en estos campos.
La predisposición hacia la movilidad interna -cambios en las funciones dentro de la empresa- y externa -actitud favorable al desplazamiento, el viajar- son valores propios del periodismo.
La capacidad de iniciativa y autoresponsabilidad son más relevantes para la profesión periodística que para otras profesiones más reguladas y estandarizadas. Por esta razón a un periodista se le exigirá capacidad de ordenar y estructurar por prioridades sus actividades, para que al final, nazca un producto periodístico concreto y completo.
En todos los servicios de orientación que ofrecemos en Educaweb nos damos cuenta día a día que las profesiones relacionadas con la comunicación son algunas de las profesiones más demandadas en la actualidad por los estudiantes que desean realizar una carrera universitaria. Carreras como Periodismo, Comunicación Audiovisual o Relaciones Públicas y Publicidad son titulaciones que requieren una mayor nota de acceso. Pero lo que debemos plantear a estos futuros estudiantes es la realidad laboral que ofrecen estas titulaciones. Internet y las nuevas tecnologías así como el actual proceso de globalización están ofreciendo nuevas salidas y nuevas perpectivas a estos profesionales pero, ¿son suficientes para cubrir toda la demanda actual? En este sentido creo que todos los profesionales del ámbito de la orientación y de la educación en general debemos plantearnos algunos interrogantes: ¿Existen alternativas plausibles a estas carreras en la formación profesional? ¿Porqué atrae tanto este ámbito profesional? ¿Cuáles son las competencias reales de estos profesionales? A continuación te ofrecemos algunas respuestas.