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Al finalizar los estudios por parte del estudiante, en el momento de ir a buscar trabajo, ni se cumplen sus expectativas, ni las de quien va a contratarlo
Javier Pérez-Portabella, Presidente de la Fundación Ágora
Si nos preguntamos ¿Que se considera que son los factores que pueden explicar el desajuste actual entre los estudiantes que desean estudiar profesiones del ámbito de la comunicación y la inserción de este tipo de profesionales en el mercado laboral? ......podríamos llegar a la conclusión que al finalizar los estudios por parte del estudiante, en el momento de ir a buscar trabajo, ni se cumplen sus expectativas, ni las de quien va a contratarlo. Su preparación no es acorde con su futuro.
Este problema que lo entendemos como grave se viene arrastrando desde la propia base, ya que los estudios, se reconozca o no, están pensados al margen de los puestos de trabajo y de los interés de la empresa.No escuchando a esta en el diseño del currículo, ni atendiendo a sus necesidades reales.
Los programas de los estudios o carreras se hacen según capacidades de los profesores y a conveniencia de las Instituciones, no pensando en el alumno ni en su futuro. Cuando no, solo guiados por intereses económicos.
Este es un problema que viene arrastrándose desde el inicio de la carrera de comunicación, sea una u otra rama.
A todo este desajuste inicial debemos a agregar los múltiples intereses de los centros o de los promotores de los estudios, aspecto este a considerar y que es muy grave.
Buena y es loable, la actuación de empresarios con vocación y finalidad educativa, pero mal el ejercicio, sin verdadero interés docente, del negocio y del mercadeo con la enseñanza.
Sin duda, en líneas generales podríamos afirmar, que en definitiva, estamos arrastrando el fruto de un mal parto que se inicio con el propio diseño inicial de la carrera de comunicación.
La solución hoy, es hacer borrón y cuenta nueva, al margen de intereses, previniendo un nuevo diseño orientado y basado en el futuro profesional del alumno y finalmente en su puesto de trabajo.
Hay que formar cara a un futuro real, dando herramientas y capacidades para su utilización con éxito.
Solo así podemos garantizar la orientación de nuestros licenciados a la vida laboral.
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