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La situación en el mercado de trabajo de los titulados en el ámbito de la comunicación
José I. Aguaded Gómez y Ramón Tirado Morueta, Universidad de Huelva y Grupo Comunicar
Con el análisis que en este espacio presentamos sólo tratamos de describir la situación profesional actual en la que se encuentran los titulados en el ámbito de la comunicación cuatro años después de haber finalizado sus estudios. Los datos provienen de la encuesta CHEERS (Career alter Higher Education: a European Research Study) que incluye a más de 36.000 titulados universitarios europeos y de la encuesta realizada por el IVIE (Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas) en colaboración con muchas universidades españolas, presentados en la obra de García-Montalvo (2001).
A partir de estos resultados sería deseable profundizar en las razones que nos pueden hacer comprender la situación actual en la que se encuentran los profesionales del ámbito de la comunicación tras finalizar sus estudios. Esto nos llevaría a analizar aspectos como la situación social y familiar de partida del titulado, su actividad laboral y académica durante y después de la carrera, las estrategias de búsqueda de empleo, las competencias desarrolladas durante la carrera, aspectos relacionados con los planes de estudio, infraestructura y calidad de la formación recibida. Por supuesto, este análisis quedaría sesgado si no incluimos el análisis del tejido económico-empresarial relativo al ámbito de la comunicación, los requerimientos que desde el mercado de trabajo se demanda a éstos profesionales, entre otros aspectos.
Los estudios sobre transiciones como marco de reflexión
La problemática del desajuste entre la formación profesional y el mercado de trabajo ha llegado a constituir un campo definido de investigación que se concreta en una abundante realización de estudios sobre transiciones desde la formación institucionalizada hasta la vida activa en el mercado de trabajo. La mayoría de los estudios sobre transiciones son descriptivos. En ellos se muestra el estatus laboral de los titulados de diferentes niveles educativos y formativos de acuerdo con los procedimientos de formación inicial. Estos estudios están llegando a formar parte de una estructura más general de evaluación y orientación de las instituciones y sistemas de formación.
Una de las principales dificultades de los estudios sobre transiciones entre el sistema educativo y el mundo laboral es definir el criterio de éxito del proceso de integración profesional. ¿Sobre que bases podemos decir que personas de cierto nivel y ámbito educativo han conseguido integrarse mejor que otras? La respuesta resulta ambigua y suele darse dependiendo del contexto social, cultural, empresarial, económico y educativo.
Las cuestiones no deben formularse sólo en términos de cómo conseguir un trabajo rápidamente, sino que debemos extendernos al análisis de otros aspectos como la estabilidad laboral, la remuneración o el grado de satisfacción. Existen también otros aspectos de interés como: que el trabajo se adecue a los estudios de las personas, las perspectivas de promoción, la necesidad de formación continua para la obtención o retención de un trabajo, etc. Podemos obtener información de todos estos aspectos pero ante la inestabilidad del mercado de trabajo, en el que las carreras profesionales están frecuentemente afectadas por interrupciones y cambios, resulta una tarea casi imposible la de establecer que un joven ha sido integrado con éxito en el mercado de trabajo. Conscientes de esto los estudios sobre transiciones suelen describir las características relevantes de las rutas de integración.
Por lo tanto, el concepto de transición debe verse como referencia a una secuencia de estatus o posiciones adquiridas en el mercado de trabajo durante el periodo comprendido desde la finalización de los estudios universitarios hasta unos años después, que deberemos establecer, tras los que la mayoría de los titulados han podido encontrar un empleo relacionado con su titulación. En la secuencia tradicional en periodos de bajo desempleo desde el sistema educativo hasta el mercado de trabajo la mayoría de los jóvenes experimentaban periodos cortos de búsqueda de empleo o de cambios de ocupaciones antes de obtener un empleo estable. Sin embargo, con el crecimiento del desempleo los procesos de transición han padecido ciertos cambios relevantes:
· En primer lugar, el número y la complejidad de los cambios en el estatus laboral se ha visto incrementado en la mayoría de los países.
· En segundo lugar, el periodo de tiempo para completar el proceso de transición se ha incrementado considerablemente, debido a la dilatación de la entrada en el mercado de trabajo, a una mayor turbulencia en las trayectorias de trabajo y a la expansión de los esquemas de empleo/-formación.
· En tercer lugar, estamos asistiendo a un periodo de mayor individualización en el que se estimula a los jóvenes a planificar y negociar sus carreras en el marco de las oportunidades y recursos disponibles. Esto se traduce en un crecimiento del número y complejidad de las transiciones; una reducción en la correlación entre el proceso de transición y las características originales de las personas como el género y la clase social.
Estos son algunos de los factores que dificultan la elaboración de conclusiones respecto a los procesos de acceso al empleo desde el sistema educativo. Más bien nos hace entender una situación susceptible de observación permanente dada las fluctuaciones culturales, laborales, empresariales y económicas en las que cualquier sociedad postmoderna se encuentra.
La integración en el mercado de trabajo de los titulados en el ámbito de los medios de comunicación
Sin la intención de repetirnos, digamos desde el principio que el análisis que presentamos a continuación debe entenderse como una situación sujeta a las circunstancias actuales en las que se encuentra el ámbito profesional de la comu-nicación en nuestro país, unidas a las educativas propias del sistema y a las personales entre las que conviven estos titulados.
Las titulaciones relacionadas con la comunicación que hemos analizado proceden de las siguientes ramas de estudio atendiendo a la clasificación del Consejo de Universidades (2000):
· Ciencias Sociales (ciclo largo): Licenciado en Periodismo y Licenciado en Comunicación Audiovisual
· Enseñanzas técnicas (ciclo corto): Ingeniería Técnica de Telecomunicaciones
· Enseñanzas técnicas (ciclo largo): Ingeniería de Telecomunicaciones
Advirtamos, también, que el número de encuestados Licenciados en Comunicación Audiovisual obliga a tomar los resultados de sus opiniones con prudencia sin que resulte conveniente extraer inferencias concluyentes.
Comencemos analizando su situación laboral atendiendo a la tasa de actividad y desempleo de este grupo de titulados. En este aspecto nos encontramos con una situación especialmente llamativa en el caso de los Licenciados en Comunicación Audiovisual. Se trata del hecho de que la tasa de actividad de este colectivo es inferior a la media, llamando aún más la atención su tasa de desempleo que alcanza a la totalidad de los mismo, situándose en el nivel más inferior de estatus laboral de la todo el grupo titulados encuestados. Mejor es la situación de los Licenciados en Periodismo que cuentan con una tasa de actividad similar a la de las titulaciones de su rama de estudio, aunque su tasa de desempleo supera a la media de la misma sin llegar al diez por ciento.
Los casos de la ingeniería técnica y superior de telecomunicaciones son muy diferentes, alcanzándose niveles de estatus laboral muy por encima de la media, puesto de manifiesto por la alta tasa de actividad, más elevada en el grupo de ingenieros superiores, y muy escasa tasa de desempleo.
Por ramas de estudio son los titulados en ingenierías y matemáticas los que en menor proporción padecen situaciones laborales precarias. Asimismo la situación no es muy diferente en el área de las Ciencias Sociales en la que se integran los Licenciados en Comunicación Audiovisual y en Periodismo. Son los Ingenieros de Telecomunicaciones quienes se encuentran en una de las situaciones más favorables dado que casi la totalidad de los mismos tienen contratos a tiempo completo y cerca de las cuatro quintas partes tienen contratos indefinidos. En el caso de los Licenciados en Periodismo nos encontramos con que más de la mitad de ellos, cuatro años después, tienen contratos indefinidos y más de las cuatro quintas partes son contratados a tiempo completo. El caso de los Ingenieros Técnicos de Telecomunicaciones es intermedio a los comentados. En general, es este sentido la situación de precariedad en este sector no parece ser una característica distintiva del mismo.
En cuanto al salario bruto anual de los titulados en el ámbito de la comunicación nos encontramos con una situación divergente entre los procedentes del área de las Ciencias Sociales como son los Licenciados en Periodismo, y los procedentes de las carreras técnicas. Mientras que los primeros reciben un salario inferior a la media de su rama de estudio, los segundos están en línea o superan la de la suya. Concretamente, los Ingenieros de Telecomunicaciones reciben los mayores salarios entre los titulados encuestados pero no destacan entre la rama de las ingenierías superiores. Sin embargo, los Ingenieros Técnicos de Telecomunicaciones reciben salarios muy por encima de la media de la rama de las carreras técnicas de ciclo corto, llegándose a casi equiparar a los de los Ingenieros.
Diferenciamos el desajuste entre el nivel de estudios y las tareas del puesto en Débil y Fuerte. Se da desajuste débil cuando los titulados manifiestan que para desarrollar su trabajo no necesitan el nivel de estudios que han obtenido. El desajuste fuerte aparece cuando los titulados señalan que para el trabajo que realizan no se necesitan estudios universitarios.
El mayor nivel de desajuste fuerte aparece entre los Licenciados en Periodismo, afectando a menos del 20% de éstos. El menor número de casos de desajuste fuerte se da en los Ingenieros de Telecomunicaciones. Sin embargo, es entre estos titulados donde aparecen los mayores casos de desajuste débil entre los titulados en el ámbito de la comunicación. Esto nos lleva a pensar que muchos ingenieros realizan trabajos de ingenieros técnicos.
Sobre la utilidad de los estudios cursados encontramos diferencias entre los titulados del área Técnica y los del área de Ciencias Sociales. Mientras para los licenciados en Periodismo y Comunicación Audiovisual los estudios les han sido más útiles para otras esferas de la vida ajenas al trabajo, para los titulados en telecomunicaciones su utilidad es fundamentalmente laboral. Esto es comprensible si tenemos en cuenta que la totalidad de las personas encuestadas licenciadas en Comunicación Audiovisual están en desempleo. Lo es, también, si a la vez consideramos que los titulados técnicos son unos de los colectivos mejor situados en el mercado de trabajo.
En todo caso, el colectivo de titulados en el ámbito de la comunicación valora la utilidad de sus estudios por debajo de la media de los titulados en sus respectivas ramas de estudio, sean Ciencias Sociales o Técnicas, tanto en lo relativo al trabajo como a otras esferas de la vida.
En cuanto a la satisfacción y cumplimiento de las expectativas de los titulados en el ámbito de la comunicación encontramos de entrada un dato que nos llama la atención. Se trata del hecho de que los titulados en Comunicación Audiovisual es el colectivo más satisfecho de todos a pesar de ser el que en menor grado ha visto cumplidas sus expectativas laborales. También resulta a primera vista curioso como todos los titulados del ámbito de la comunicación han cumplido sus expectativas por debajo de la media de sus respectivas ramas de estudio, mientras que por el contrario muestran niveles de satisfacción por encima de la media de las mismas.
Por lo tanto, un rasgo que caracteriza a este grupo de titulados es su moderadamente elevado nivel de satisfacción con los estudios cursados y su discreto cumplimiento de las expectativas.
Los titulados en las ramas técnicas manifiestan mayores niveles de probabilidad para volver a realizar la misma carrera y en la misma universidad que los titulados en Periodismo y en Comunicación Audiovisual. No obstante, sólo los Ingenieros de Telecomunicaciones manifiestas por encima de la media de su rama de estudio la posibilidad de repetir carrera y universidad. A diferencia de los Licenciados en Periodismo y en Comunicación Audiovisual, los titulados Técnicos parece bastante satisfechos con la universidad que la que cursaron sus estudios.
Los titulados en el ámbito de la comunicación de la rama de Ciencias Sociales (Periodismo y Comunicación Audiovisual) manifiestan pocas posibilidades para volver a cursar estudio en la universidad en la que lo hicieron. Asimismo, estos titulados manifiestan mayores posibilidades para volver a cursar estudios en la misma universidad.
Vuelve a llamar la atención el colectivo de Licenciados en Comunicación Audiovisual dado que la mitad de ellos manifiestan que no volverían a realizar estudios universitarios a pesar de sentirse satisfechos con su titulación. El resto de titulados del ámbito de la comunicación manifiestan mayores posibilidades de volver a cursar estudios universitarios que la media de sus respectivas ramas de estudio.
En general, hemos encontrado que el grupo de titulados universitarios en el ámbito de la comunicación, especialmente los de la rama técnica, están bien ubicados en el mercado de trabajo a excepción de los Licenciados en Comunicación Audiovisual. Aunque ya comentamos al principio la necesidad de interpretar con prudencia estos datos, dado que la dimensión de la muestra de titulados en esta carrera impide hacer generalizaciones. No obstante, pensamos que resulta urgente realizar estudios que, por una parte, corroboren los resultados que hemos mostrado, y, por otra, en caso de que sea ésta una situación generalizada para los Licenciados en Comunicación Audiovisual, traten de encontrar los aspectos clave que nos permitan comprenderla. En este sentido, tendríamos que profundizar en aspectos como los que regularmente estudiamos desde el Observatorio de las Transiciones al Empleo de la Universidad de Huelva (Tirado, Aguaded, De Paz y Sánchez, 2002) y desde el Grupo de Investigación Agora, considerando a la vez una triple dimensión: el itinerario de inserción profesional del titulado (antes, durante y después de la carrera), las necesidades y estructura del mercado de trabajo relacionado con el ámbito laboral, y aspectos relacionados con la calidad de la formación universitaria. Respecto a esta última dimensión, en el informe de García-Montalvo (2001) se pone de manifiesto a modo de conclusión una cuestión fundamental que afecta al desajuste aparente entre la formación y el puesto de trabajo, que hace referencia al gobierno de las universidades. Concretamente hace referencia a dos principios básicos que nosotros desde la Universidad de Huelva venimos considerando y que han dado píe al desarrollo de numerosos estudios, nos referimos, por una parte, a la necesidad de que los alumnos sean informados sobre las oportunidades reales que cada carrera proporciona en el mercado laboral, y, por otra, a la necesaria participación de la visión de los antiguos alumnos para mejorar la calidad de la formación universitaria.
Referencias bibliográficas
García-Montalvo, J. (2001): Formación y empleo de los graduados de enseñanza superior en España y Europa. Valencia: Bancaza.
Tirado, R.; Aguaded, J.I., De paz, M.A. y Sánchez, A. (2002): El acceso al empleo de los titulados de la Universidad de Huelva. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Huelva (en imprenta).
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