¿Qué entiende usted por calidad en la Educación Superior?
En nuestra opinión el concepto de calidad aplicado a la educación Superior no difiere en esencia del concepto de calidad aplicado a cualquier otro sector industrial. Identificamos calidad, por tanto, con la adecuación de los servicios prestados por la institución de enseñanza a las expectativas de los "usuarios de dicho servicio", esto es, a las expectativas de los estudiantes universitarios, de las empresas e instituciones que se relacionan con la Universidad, de la sociedad en general. Obviamente se trata de un concepto amplio, difícil de medir y concretar y que, en ocasiones, varía sustancialmente en función de la posible variación en las expectativas de los diferentes usuarios.
En este sentido, ¿podría citarnos cuáles son los criterios o factores más importantes para valorar el nivel de calidad de una institución educativa superior?
Parece oportuno, a la hora de contestar a esta pregunta, matizar el punto de partida. Esto es, cuál es el fin de la institución educativa superior. Ya que si se trata de una institución especialmente enfocada a la producción científica, a la investigación, o a la formación de profesionales en las diferentes áreas del conocimiento científico, o a ambas situaciones, los criterios de medir variarán sustancialmente. En cualquier caso parece oportuno medir la calidad de las diferentes instituciones en función de las siguientes agrupaciones de criterios:
- Por un lado, se deberán medir todos aquellos baremos relativos a la adecuación de las infraestructuras necesarias para la prestación del servicio: ordenadores, libros, profesores,…, así como la eficacia y eficiencia en el uso de las mismas.
- En segundo lugar parece oportuno medir y analizar la calidad percibida por los usuarios del servicio, qué opinan los estudiantes de la educación que reciben, qué opinan las empresas e instituciones de sus relaciones con la institución,…
- En tercer lugar debemos medir los resultados, cuanto tiempo tardan los estudiantes en finalizar sus estudios, qué nivel retributivo obtienen a la finalización de los mismos, cuánto tiempo tardan en incorporarse al mercado laboral,…
- Por último parecería oportuno medir cuál es la sensación que la sociedad del entorno geográfico donde se encuentre ubicada la institución tiene sobre la calidad del servicio prestado por la misma
De esta forma, y estableciendo un procedimiento que analizase todas las variables podríamos medir los recursos empleados y su eficiencia, la calidad percibida por "los clientes", el resultado obtenido y, por último, la notoriedad y la calidad percibida en la sociedad en general.
Centrándonos en la Universidad Antonio de Nebrija, ¿cuáles fueron los motivos que llevaron a su universidad a valorar la calidad educativa?
Los motivos son obvios, toda institución pública o privada que se encuentre inmersa en un sector no monopolístico y que tenga relaciones con agentes externos: clientes, proveedores, competidores,…, debe necesariamente mantener una política de actuación en la que el concepto de mejora constante de la calidad ofrecida y percibida sea la constante de dicha actuación. Obviamente el sector universitario no es ajeno, como no podría ser de otra manera, a dicha situación.
¿Qué actividades, estudios o proyectos realizan en esta institución educativa, para conocer el nivel de calidad de la educación? ¿Cuál es su finalidad?
La Nebrija realiza, desde hace años, toda una serie de actuaciones para medir, analizar y mejorar la calidad de su servicio de educación superior. Así, participamos en todos los planes de calidad de la educación superior motivados por las instituciones públicas ya sean autonómicas o estatales. Desarrollamos igualmente toda una serie de políticas internas destinadas a identificar puntos de mejora en todas las áreas de la Universidad y planificar actuaciones para acometer dichas mejoras. Somos, en este sentido, una institución guiada por la búsqueda de la calidad en todos los aspectos de nuestra actuación.
Actualmente la Universidad está acometiendo un ambicioso proyecto en el que están involucrados todos los departamentos académicos y de servicios y cuyo objetivo final es la orientación de todas las actuaciones de la Universidad hacia la identificación de las principales competencias conceptuales y profesionales necesarias para que nuestros titulados mejoren, aún más si cabe, sus posibilidades de desarrollarse profesionalmente en el entorno laboral. Se trata de un proceso ambicioso en el que involucramos a toda la Universidad, a los estudiantes y a las empresas e instituciones que contratan a los profesionales para que, entre todos, seamos capaces de incidir en el proceso suministrando a la sociedad exactamente el "producto que demanda".
Una vez disponen de unos resultados que les permiten valorar la calidad de la educación en su institución ¿Para qué se utilizan estos datos?
Obviamente los resultados de los diferentes indicadores nos permiten actuar tanto en el corto, medio y largo plazo, modificando y corrigiendo políticas y actuaciones, incorporando otras,… En definitiva se trata de corregir las actuaciones que se encuentren desenfocadas o que no estén dando resultados positivos y, profundizar en el desarrollo de aquellas otras que estén dando buenos resultados.
¿Habitualmente quién se encarga de realizar los estudios de calidad?
En nuestra institución contamos con una Unidad Técnica de Calidad y Acreditación que se encarga de coordinar todas estas actuaciones y facilitar la involucración de todos los departamentos de la universidad en la mediación de la calidad y en la ejecución de las políticas diseñadas para mejorar dicha calidad.
¿Cree que el modelo de medida de la calidad de la educación superior debe estar centralizado y definido por Europa por los estados, hecho que permite una estandarización de los procesos, o bien considera que un sistema totalmente descentralizado es más fiable?
En mi opinión, y con el horizonte de Bolonia y el Espacio Europeo de Educación Superior ante nosotros, sería muy oportuno establecer unos criterios de calidad y sistemas de medición y referencia uniformes para toda Europa. No debemos olvidar que la medición de la calidad siempre debe tener dos consecuencias, por un lado, orientar internamente las políticas y actuaciones para mejorar dicha calidad y, por otro lado, orientar externamente a los "usuarios del servicio" a la hora de decidir dónde y con quién estudiar. Difícilmente este segundo aspecto de orientación externa tendrá la relevancia social que se merece si cada país o cada región analiza, mide y trabaja de forma diferente el concepto de calidad.
Según su opinión, ¿qué estado o país puede ser un modelo a seguir en materia de calidad de la educación de sus universidades e instituciones educativas superiores?
Bajo mi concepto de calidad, esto es, "adecuación de los servicios prestados a las necesidades de los clientes, de manera eficiente, rentable y con una clara percepción de dicha diferencia de calidad por parte de todos los agentes participantes en dicho proceso", el país que, sin duda alguna, trabaja intensamente este proceso es Estados Unidos.
Por último, ¿qué opina de la vinculación que existe actualmente entre financiación pública y calidad en la educación superior?
No soy consciente de que en nuestro país exista dicha vinculación.