Es un paradigma que concibe al ser humano como parte de sistemas de relaciones, en constante interacción y evolución. A la hora de entender y de intervenir sobre los problemas emocionales, psicológicos, de comportamiento, de adaptación o de relación de niños o adultos, es fundamental contar con una visión amplia, que tenga en cuenta la influencia mutua entre el individuo y los distintos sistemas de los que forma parte o que intervienen en el problema: la pareja o familia actuales, la familia ...