Casi con total certeza, se podría afirmar que la Energía Solar Termoeléctrica (también conocida como Energía Termosolar o Energía Solar de Concentración), es hasta ahora la menos conocida de entre las tres formas actuales de aprovechar la energía del Sol. En efecto, la energía solar térmica y fotovoltaica han tenido afortunadamente una formidable expansión en los últimos años, y ya son parte integrante de nuestra vida cotidiana: producción de ACS, apoyo a calefacción, climatización de piscinas, ...