La energía eléctrica no se puede almacenar en grandes cantidades. Por eso, en todo momento, su producción debe igualarse a su consumo de forma precisa e instantánea, lo que requiere su equilibrio constante. El control y la operación de cualquier sistema eléctrico, ya sea de generación, de consumo o de transporte y distribución, consiste en garantizar ese equilibrio y, para ello, se operan y controlan en tiempo real las instalaciones de generación y transporte, logrando que la producción progr ...