El amor por las palabras. Taller para la exploración, el examen y la invención del lenguaje por Antonio Rómar

Introducción


Un taller para la exploración, el examen y la invención del lenguaje

Dales la vuelta,
cógelas del rabo (chillen, putas),
azótalas,
dales azúcar en la boca a las rejegas,
ínflalas, globos, pínchalas,
sórbeles sangre y tuétanos,
sécalas,
cápalas,
písalas, gallo galante,
tuérceles el gaznate, cocinero,
desplúmalas,
destrípalas, toro,
buey, arrástralas,
hazlas, poeta,
haz que se traguen todas sus palabras.

Las palabras, Octavio Paz

Descripción


Este taller surge de dos íntimas convicciones: por un lado, la palabra es la unidad básica de toda escritura; por otro, si hay una cosa que define la afición a la escritura y el ejercicio de su oficio es la particular relación afectiva que se establece con el lenguaje, en definitiva el amor por las palabras. Es decir, ese tipo de amor que todo artesano profesa por su herramienta más preciada.
De esos dos puntos se desprende que el primer paso, en cierto modo el más importante en cualquier estrategia que quiera llevarnos a mejorar nuestra escritura (sea o no ésta de carácter creativo), es el de aprender a interrogar con rigor a cada palabra que se use en un texto.
Con ese objetivo, El amor por las palabras es un taller básico, dirigido a todo tipo de personas, tengan o no una afición asentada por escribir. Aunque una parte de los temas que plantea están integrados entre el extenso temario actualizado del Taller de Escritura Creativa —taller que abarca la posibilidad de hasta cinco años de participación continuada—, su diseño busca que sirva también de refuerzo para participantes de cualquier otro tipo de talleres (cuento, novela, poesía... talleres en los que no se tratan, o se hace de manera tangencial, los temas de este programa), sin descuidar que pueda ser útil también para cualquier persona que por razones profesionales o personales se vea en la necesidad de redactar textos de cualquier tipo (cartas, informes, resúmenes...).
Este taller puede ser también de gran utilidad para profesores de Lengua y Literatura, a quienes proveerá de herramientas complementarias para la enseñanza del lenguaje y el análisis de textos literarios.
Por último, gracias a las técnicas y juegos que en él se imparten, a este taller le pueden sacar un gran partido todos los padres que quieran ayudar a sus hijos a tener una relación lúdica y a la vez reflexiva y rigurosa con las palabras.

Objetivos


-Aprender a identificar los ecos (etimológicos, simbólicos, metafóricos...), incluso los más sutiles, que encierran los distintos sentidos posibles de las palabras que han acudido a nosotros en el primer borrador de un escrito, muy en particular los ecos que no habíamos valorado en una primera instancia en aquellas palabras con una mayor carga de significado.
-Aprender a reconocer las alternativas que cada idea o sensación tienen para ser traducidas en lenguaje y valorar cual es la palabra más adecuada para mejor cumplir en el detalle nuestro objetivo. La buena literatura es una cuestión de sutilezas (el amor es un detalle, dijo el poeta): la elección o la eliminación de una sola palabra puede cambiarlo todo (una palabra y todo queda a salvo, una palabra y todo está perdido, otro poeta dijo).
-Aprender a usar las herramientas que nos permitan encontrar las palabras que no conocemos y que sin embargo necesitamos para expresar de la forma más intensa y sintética posible lo que deseamos transmitir. Aprender, por ejemplo, a recorrer la inmensa selva llena de vida (y muerte...) de los vocabularios especializados, con el objetivo de recoger alimento con que mejor nutrir a nuestros textos.
-Aprender a inventar palabras, así como a usar el legítimo derecho del poeta a romperlas (léase el poema de Octavio Paz que ilustra este taller). En ocasiones, un acto de belleza* literaria consiste en saber romper una regla: el arte es más una cuestión de excepciones que de reglas y esto es valido también para la unidad básica del lenguaje, la palabra. Hay por tanto que saber invitar cuando sea necesario a los parientes pobres de las reglas de estilo: la ambigüedad, la polisemia consciente, la cacofonía…
-Por último, en este taller se adiestrará en el reconocimiento de las palabras vivas y en el inventario de las palabras muertas: no hay que olvidar, como sugería el gran inventor Julio Cortázar, que los diccionarios son una especie de cementerio al que van a morir las palabras. Como todos sabemos, en ocasiones un exceso de erudición lingüística y una falta de conexión con el lenguaje que sigue vivo en la realidad cotidiana de su tiempo, lleva a algunos autores a sembrar sus textos de cadáveres en los que nadie es capaz ya de reconocer vida significante.
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Datos del curso

  • Tipo:Curso
  • Modalidad:Presencial
  • Lugar:Madrid
  • Precio: Precio del curso: 80 al mes Precio de la matricula: 35
  • Duración:De Octubre a Junio
Centro donde se imparte
Fuentetaja
Más de 22 años de experiencia en la organización y en la práctica de talleres literarios presenciales y a distancia avalan una intención y un método comprometidos con la enseñanza de la creación literaria y la reflexión integral sobre las implicaciones del hecho de escribir. Un punto esencial de nuestras conv...
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