El trabajo temporal - Jóvenes y trabajo temporal
Cifras significativas sobre el trabajo temporal
Jóvenes y trabajo temporal
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A pesar de que en España ha crecido la contratación indefinida por encima de de la contratación temporal, aún estamos muy lejos de la media Europea. Los contratos temporales en Europa representan el 12% del total de contratación y en España el 32%. Cifra que aumenta considerablemente, como veremos más adelante, cuando nos centramos en la población de jóvenes. Cuando hablamos de cifras en trabajo temporal, nos referimos a todas las modalidades de contratación temporal en vigor, tanto los Contratos de duración determinada: de obra o servicio determinado, eventual por circunstancias de la producción, de interinidad, como a los Contratos a tiempo parcial. Estos contratos son utilizados tanto por las Empresas de Trabajo Temporal (ETT's) como por las empresas "normales". Algunas cifras:
Nos atrevemos a decir que actualmente el problema para los jóvenes no es tanto encontrar un trabajo si no que es mantenerlo, y que este trabajo sea de calidad y adecuado a su formación. Hay dos grandes colectivos de jóvenes, muy diferentes entre ellos, en referencia a su relación con los trabajos temporales. Uno es el colectivo de jóvenes más "afortunados", es decir jóvenes que están estudiando, sea Formación Profesional, Bachillerato o una carrera universitaria, y utilizan el trabajo temporal, o bien como herramienta para adquirir experiencia laboral, que podrán ir sumando para inserirse de forma más "estable" en el mercado laboral, o bien para ganar algún dinero extra. La mayoría de estos jóvenes se buscaran otro trabajo cuando terminen su formación. Pueden tardar más o menos tiempo, pero pueden conseguir un trabajo estable y mejor remunerado. Evidentemente hay muchos otros factores sociales, económicos y personales que pueden condicionar, a favor o en contra, su inserción laboral estable. Pero quienes nos preocupan especialmente, son los jóvenes más desfavorecidos. Son los que tienen pocas, o ninguna, oportunidades. Jóvenes sin formación, "rebotados" de la formación reglada, que han dejado los estudios obligatorios a medias, que no han aprendido ningún oficio y que a menudo, viven en entornos sociales y familiares que estimulan poco la necesidad de formarse. Actualmente estos jóvenes, en un momento, al parecer, bueno en ocupación, encuentran trabajo. ¿Pero qué trabajo? Casi siempre trabajos precarios, de muy baja calificación profesional, que a menudo comportan riesgos físicos?y que los introduce en un circulo vicioso del que difícilmente pueden salir. Es evidente que la única forma de salir del círculo es a través de la FORMACIÓN, una formación práctica, que les permita aprender un oficio, teniendo en cuenta las NECESIDADES REALES DEL MERCADO DE TRABAJO, es decir conociendo los sectores laborales donde hay escasez de especialistas, y que en consecuencia son más buscados. El trabajo temporal debería servirles, al menos, para APRENDER UN OFICIO con posibilidades de trabajo estable. Las empresas deben y necesitan invertir en la formación de sus trabajadores, y las ETT's cumplir con uno de los puntos de su nueva ley, destinar a la formación de sus contratados el 1% (como mínimo) de su masa salarial. Y, los organismos públicos relacionados con educación y trabajo, crear y fortalecer programas de formación práctica, útil y de buen nivel para estos jóvenes. |


