Nuevas profesiones - Las ocupaciones de la nueva economía
Las nuevas ocupaciones surgidas de la nueva sociedad de la información y la comunicación.
La sociedad de la información no es una posibilidad. La sociedad de la información ya es una realidad que transforma el modo en que vivimos, nos divertimos, hacemos negocios, nos organizamos, interactuamos y, también, estudiamos y trabajamos.
La tecnología digital, por lo tanto, no sólo está transformando los sectores económicos de las telecomunicaciones, la informática, la información y los medios audiovisuales. La tecnología digital ha irrumpido en todos los sectores de actividad, en todo tipo de empresas y para cualquier tipo de profesión. Las tecnologías de la información se han convertido en el corazón y en el alma de la Nueva Economía de la que Internet sería su sistema nervioso.
A pesar de eso, es bueno saber que en España el mercado de las nuevas tecnologías y el uso de Internet no están tan desarrollados como en el resto de los países europeos -nórdicos y anglosajones- ni en los Estados Unidos, lo que permite prever que la expansión económica y sus implicaciones laborales aún tienen mucho que demostrar aquí.
El sector de las tecnologías de la Información (TI) abarca los productos relacionados con la búsqueda, organización, almacenaje, y distribución de la información y los procedimientos para manejarlos. Es el sector que genera más puestos de trabajo y ha sido la espoleta que ha hecho estallar la Nueva Economía.
La Nueva Economía ha pasado de tener una importancia marginal a suponer más de una cuarta parte del PIB español y modificar la estructura económica a partir de:
La tecnología digital, por lo tanto, no sólo está transformando los sectores económicos de las telecomunicaciones, la informática, la información y los medios audiovisuales. La tecnología digital ha irrumpido en todos los sectores de actividad, en todo tipo de empresas y para cualquier tipo de profesión. Las tecnologías de la información se han convertido en el corazón y en el alma de la Nueva Economía de la que Internet sería su sistema nervioso.
A pesar de eso, es bueno saber que en España el mercado de las nuevas tecnologías y el uso de Internet no están tan desarrollados como en el resto de los países europeos -nórdicos y anglosajones- ni en los Estados Unidos, lo que permite prever que la expansión económica y sus implicaciones laborales aún tienen mucho que demostrar aquí.
El sector de las tecnologías de la Información (TI) abarca los productos relacionados con la búsqueda, organización, almacenaje, y distribución de la información y los procedimientos para manejarlos. Es el sector que genera más puestos de trabajo y ha sido la espoleta que ha hecho estallar la Nueva Economía.
La Nueva Economía ha pasado de tener una importancia marginal a suponer más de una cuarta parte del PIB español y modificar la estructura económica a partir de:
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El papel creciente de los sistemas de información como fuente de competitividad entre empresas y con las nuevas TI como multiplicadoras de la productividad.
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El marco competitivo de las empresas se ha transformado totalmente gracias a las posibilidades abiertas por las nuevas TI, facilitando y promoviendo la convergencia de sectores o el nacimiento de nuevos modelos de negocio alrededor del comercio electrónico en Internet.
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El nacimiento de una nueva forma de empresa, denominada e-corporación, capaz de operar en un mercado mundial sin necesidad a partir del desarrollo de internet.
Las TI han dejado de ser un recurso escaso. Están disponibles y son rápidamente aplicables a una mejora sustancial de la eficiencia de las empresas y organizaciones de todo tipo. Aunque en el caso de las pequeñas y medianas empresas (PYME) esta lógica no ha llegado a todas partes y debería intensificarse profundamente, las PYME están aumentando sus esfuerzos por incluir actividades de innovación tecnológica en su estratégica competitiva y en su quehacer diario. Lo mismo sirve para las administraciones públicas, los centros de formación y el tercer sector.
Las actividades ocupacionales que se derivan de las nuevas TI y de la comunicación son, en primer lugar, las relacionadas con la fabricación, prestación, distribución y mantenimiento de equipos y servicios informáticos y de telecomunicaciones.
Todo lo que es facilitar el acceso de las empresas y particulares a la información a través de internet o los nuevos sistemas de información (WAP, UMTS, etc.) y las nuevas formas de distribución de esta información (TV cable, satélite, digital etc.) también están generando muchos puestos de trabajo en el sector de las nuevas TI.
Ninguna de estas anteriores actividades tendría sentido si a través de la red no se presentasen contenidos adecuados y de interés para los usuarios de la información. Por lo tanto, las TI también están facilitando la explosión de las actividades creativas, de producción multimedia, de nuevos servicios a las personas, empresas e instituciones y de comercio electrónico en todos los ámbitos de la comunicación, el entretenimiento y la cultura.
Entre estas actividades destaca la potencialidad de la educación y formación a distancia, la búsqueda de empleo y selección de personal y todos los servicios de asesoramiento médico, jurídico, fiscal, etc.
Además de todas las nuevas ocupaciones no podemos olvidar las modificaciones en las pautas de trabajo y en los procesos productivos que Internet y las TI están generando.
Las TI están modificando las ocupaciones relacionadas con la publicidad, el marketing, la comunicación y las relaciones públicas. El mundo del diseño se está expandiendo radicalmente gracias a las TI. Los medios de comunicación ya no son lo que eran después de la eclosión de internet.
Cualquier empresa de servicios tiene que tener previsto desarrollar un servicio de atención al cliente. Cualquier empresa debe entender que la gestión de la información de clientes, de proveedores, de recursos, etc. está en la base de su éxito a medio plazo.
Internet y todas las actividades ocupacionales que se derivan de su expansión en las empresas punto com y en las tradicionales no dejan, por lo tanto, de ser un Nuevo Yacimiento de Empleo (NYE) pero su impacto es tan grande sobre el resto del mercado de trabajo y de la economía que hemos preferido tratarlos en un punto y aparte.
El teletrabajo
Uno de los factores que más ha contribuido a la radical transformación en las ocupaciones de la nueva economía es el teletrabajo. A su vez, el teletrabajo ha recibido las consecuencias de la revolución tecnológica que estamos viviendo.
El teletrabajo, no obstante, no sólo sirve para las profesiones tecnológicas. El teletrabajo se puede aplicar a las profesiones tradicionales, a las emergentes y a las nuevas profesiones.
Según la Unión Europea el teletrabajo son "todas aquellas actividades profesionales realizadas lejos de un centro de producción o de un centro de servicios (?) que utilizan las técnicas modernas de telecomunicación i tratamiento de la información y que generan un valor añadido económico". Dicho de otra manera, el teletrabajador es aquella persona que empleada fija o eventual por su empresa mediante un ordenador, teléfono,impresora o cualquier combinación de estos elementos realiza un trabajo y se comunica con sus cotrabajadores desde fuera de la oficina.
De todas maneras no es lo mismo trabajar en casa que teletrabajar. La diferencia está en las telecomunicaciones. Aquel consultor de una empresa de estudios de mercado atareado que se lleva trabajo en casa porque no ha podido finalizarlo en el tiempo previsto en la oficina no es un teletrabajador, aunque después envíe el informe que ha realizado por correo electrónico. Aquel empleado de una editorial que cuando debe leer uno de los artículos para la colección que coordina se queda en casa, tampoco es un teletrabajador. Si que serían un teletrabajador el mismo consultor si tuviera organizado su tiempo laboral de tal manera que unos días a la semana trabajase desde casa y se comunicase vía módem o teléfono con sus compañeros de oficina y jefes no sólo para enviar el resultado de su informe sino para coordinar los nuevos encargos, y relacionarse con los clientes y proveedores. Un teletrabajador puede trabajar desde casa, desde centros de teletrabajo -donde hay personas de distintas empresas que utilizan los recursos tecnológicos para trabajar y para comunicarse con sus empresas respectivas-, o desde el trabajo móvil, es decir, a partir de un ordenador portátil con conexión a internet y una gran movilidad.
El teletrabajo lo puede hacer un profesional independiente o autónomo, un empleado teletrabajador a tiempo completo o a tiempo parcial, ya sea de forma fija o con horarios flexibles. Pero no todas las empresas ni todos los trabajadores pueden teletrabajar. Hay cuatro requerimientos mínimos que se deben cumplir para que el teletrabajo sea un éxito:
Las actividades ocupacionales que se derivan de las nuevas TI y de la comunicación son, en primer lugar, las relacionadas con la fabricación, prestación, distribución y mantenimiento de equipos y servicios informáticos y de telecomunicaciones.
Todo lo que es facilitar el acceso de las empresas y particulares a la información a través de internet o los nuevos sistemas de información (WAP, UMTS, etc.) y las nuevas formas de distribución de esta información (TV cable, satélite, digital etc.) también están generando muchos puestos de trabajo en el sector de las nuevas TI.
Ninguna de estas anteriores actividades tendría sentido si a través de la red no se presentasen contenidos adecuados y de interés para los usuarios de la información. Por lo tanto, las TI también están facilitando la explosión de las actividades creativas, de producción multimedia, de nuevos servicios a las personas, empresas e instituciones y de comercio electrónico en todos los ámbitos de la comunicación, el entretenimiento y la cultura.
Entre estas actividades destaca la potencialidad de la educación y formación a distancia, la búsqueda de empleo y selección de personal y todos los servicios de asesoramiento médico, jurídico, fiscal, etc.
Además de todas las nuevas ocupaciones no podemos olvidar las modificaciones en las pautas de trabajo y en los procesos productivos que Internet y las TI están generando.
Las TI están modificando las ocupaciones relacionadas con la publicidad, el marketing, la comunicación y las relaciones públicas. El mundo del diseño se está expandiendo radicalmente gracias a las TI. Los medios de comunicación ya no son lo que eran después de la eclosión de internet.
Cualquier empresa de servicios tiene que tener previsto desarrollar un servicio de atención al cliente. Cualquier empresa debe entender que la gestión de la información de clientes, de proveedores, de recursos, etc. está en la base de su éxito a medio plazo.
Internet y todas las actividades ocupacionales que se derivan de su expansión en las empresas punto com y en las tradicionales no dejan, por lo tanto, de ser un Nuevo Yacimiento de Empleo (NYE) pero su impacto es tan grande sobre el resto del mercado de trabajo y de la economía que hemos preferido tratarlos en un punto y aparte.
El teletrabajo
Uno de los factores que más ha contribuido a la radical transformación en las ocupaciones de la nueva economía es el teletrabajo. A su vez, el teletrabajo ha recibido las consecuencias de la revolución tecnológica que estamos viviendo.
El teletrabajo, no obstante, no sólo sirve para las profesiones tecnológicas. El teletrabajo se puede aplicar a las profesiones tradicionales, a las emergentes y a las nuevas profesiones.
Según la Unión Europea el teletrabajo son "todas aquellas actividades profesionales realizadas lejos de un centro de producción o de un centro de servicios (?) que utilizan las técnicas modernas de telecomunicación i tratamiento de la información y que generan un valor añadido económico". Dicho de otra manera, el teletrabajador es aquella persona que empleada fija o eventual por su empresa mediante un ordenador, teléfono,impresora o cualquier combinación de estos elementos realiza un trabajo y se comunica con sus cotrabajadores desde fuera de la oficina.
De todas maneras no es lo mismo trabajar en casa que teletrabajar. La diferencia está en las telecomunicaciones. Aquel consultor de una empresa de estudios de mercado atareado que se lleva trabajo en casa porque no ha podido finalizarlo en el tiempo previsto en la oficina no es un teletrabajador, aunque después envíe el informe que ha realizado por correo electrónico. Aquel empleado de una editorial que cuando debe leer uno de los artículos para la colección que coordina se queda en casa, tampoco es un teletrabajador. Si que serían un teletrabajador el mismo consultor si tuviera organizado su tiempo laboral de tal manera que unos días a la semana trabajase desde casa y se comunicase vía módem o teléfono con sus compañeros de oficina y jefes no sólo para enviar el resultado de su informe sino para coordinar los nuevos encargos, y relacionarse con los clientes y proveedores. Un teletrabajador puede trabajar desde casa, desde centros de teletrabajo -donde hay personas de distintas empresas que utilizan los recursos tecnológicos para trabajar y para comunicarse con sus empresas respectivas-, o desde el trabajo móvil, es decir, a partir de un ordenador portátil con conexión a internet y una gran movilidad.
El teletrabajo lo puede hacer un profesional independiente o autónomo, un empleado teletrabajador a tiempo completo o a tiempo parcial, ya sea de forma fija o con horarios flexibles. Pero no todas las empresas ni todos los trabajadores pueden teletrabajar. Hay cuatro requerimientos mínimos que se deben cumplir para que el teletrabajo sea un éxito:
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Que en una empresa se trabaje por objetivos y evaluando resultados y no por tiempos de trabajo
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Que la empresa y el teletrabajador adecuen la organización y los procedimientos de trabajo a las nuevas necesidades
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Que se utilice extensamente i intensamente la informática
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Que las telecomunicaciones de la empresa y del entorno laboral del teletrabajador sean adecuadas y existan sistemas de acceso externo a la información de la empresa.
Los teletrabajadores actúan en casi todos los campos profesionales, pero hay unos en los que el desarrollo informático y el tipo de actividad ha facilitado el teletrabajo que se haya desarrollado más que en otros. Estos campos, ordenados de más importantes a menos son:
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Consultoría y servicios a las empresas
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Programación y servicios informáticos
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Consultoría y servicios financieros
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Marketing
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Servicios y atención médica
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Artes gráficas, visuales y multimedia
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Relaciones públicas y publicidad
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Contabilidad y auditoría
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Escritores, guionistas y creadores de contenidos
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Comerciales y vendedores independientes
El 74% de las profesiones relacionadas con estas ocupaciones están relacionadas con la información y el conocimiento, ya sea en su vertiente del tratamiento de los datos, en su vertiente técnica o en su vertiente de gestión.
Para finalizar este bloque del artículo dedicado al teletrabajo, un método de trabajo que está creciendo continuamente en España, pero que, como casi todo en esta vida, tiene ventajas e inconvenientes que afectan a las los teletrabajadores, a sus empresas y al modelo de sociedad al que aspiramos
Ventajas
Para finalizar este bloque del artículo dedicado al teletrabajo, un método de trabajo que está creciendo continuamente en España, pero que, como casi todo en esta vida, tiene ventajas e inconvenientes que afectan a las los teletrabajadores, a sus empresas y al modelo de sociedad al que aspiramos
Ventajas
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Sociales
El teletrabajo reduce la contaminación, la congestión del tráfico y el consumo energético provocados por el desplazamiento al trabajo situado en las grandes ciudades. Facilita la integración al mundo del trabajo de personas con dificultad de desplazamiento (madres con bebes, discapacitados, presos, etc.). Aumenta la calidad de vida. Ofrece nuevas oportunidades de trabajo. Evita la concentración de población en grandes núcleos urbanos y el empobrecimiento de las zonas más desfavorecidas.
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Para las empresas
En general, el teletrabajo reduce los gastos. Ahorra espacio de oficina. Según varios estudios, aumenta la productividad de los trabajadores y mejora la calidad del trabajo realizado. Facilita la fidelización de personal interesante para la empresa y ayuda a captar nuevos profesionales. Amortiza la inversión en informática y sistemas de información, aumenta el uso del ordenador y permite descentralizar las actividades de la empresa. La empresa se hace más flexible ante variaciones repentinas de volumen de trabajo y mejora la comunicación interna.
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Para los trabajadores
Reduce los gastos sobretodo en el transporte y en el cuidado de los hijos al reducir el tiempo de estar fuera de casa. En algunos casos, otorga un horario más flexible. Amplia la accesibilidad al mercado de trabajo, ya que reduce la importancia de las distancias respecto al lugar de trabajo. Según varios estudios, aumenta la satisfacción laboral y la autonomía del trabajador, también su responsabilidad. Permite un aumento de los ingresos de los trabajadores cualificados y aumenta la calidad de vida.
Inconvenientes
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Sociales
El teletrabajo favorece la sociedad aislada, formada por individuos y no por comunidades o colectivos. Rompe con algunos esquemas tradicionales de la distribución del tiempo y el calendario laboral que repercutirá directamente en los estilos de vida y los comportamientos de la sociedad del siglo XXI.
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Para las empresas
Se pierde la comunicación informal. Hay menos control sobre el teletrabajador y más dificultad para conseguir crear una atmósfera de equipo y una cultura de empresa. Se pierde, también la parte de aprendizaje informal tan importante en las empresas que tienen poco organizados los sistemas de formación y reciclaje de los trabajadores. Disminuye la seguridad de la información y aumentan los riesgos o los costes de protegerla.
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Para los trabajadores
La propensión al trabajo a destajo y por lo tanto a la explotación de trabajador es superior. Los puestos de trabajo pueden ser más precarios si el teletrabajo es solo una forma de traspasar determinados costes de infraestructura a los empleados. Hay más propensión al estrés, al trabajar sólo y menor contacto con los centros de dirección de una empresa, lo que dificulta la capacidad de promoción interna.


