Guía de nuevas profesiones - Profesiones de bienes culturales, espectáculos, arte y publicidad
La aparición de la televisión y la radio esta creando profesiones de realizados, técnico, cámara, operador de TV o radio, aparte de los técnicos para aplicaciones al mundo del espectáculo. Los efectos especiales generan nuevas profesiones, también.
El arte, los equipamientos culturales y la moda, asimismo, generan nuevas actividades que van a consolidar nuevas profesiones. La restauración de obras y edificios, la explicación de los contenidos culturales, su organización y promoción son algunos de los ejemplos.
Las nuevas profesiones de la gestión cultural
La cultura ha pasado de ser un hecho espontáneo e individual a ser un fenómeno organizado y, a menudo, resultado del trabajo en equipo. Cuando la cultura era un fenómeno espontáneo, no había intermediarios entre los creadores y el público. A medida que encontramos situaciones más complejas aparecen unos profesionales cuya misión es acercar la creación artística a su público, facilitar la actividad divulgativa de los creadores y estimular el interés de la ciudadanía por la actividad cultural.
La cultura ha dejado de tener una base agraria y elitista, para pasar a ser eminentemente urbana y, en muchos casos, una industria dirigida a las masas o, al menos a grandes capas de la población y con una intervención importante de la administración pública y de las asociaciones cívicas sobre la producción y difusión de la cultura.
Por eso, los gestores culturales no sólo deben ser personas con un nivel y gusto cultural elevado, sino que, además deben conocer las técnicas de gestión empresarial y de promoción económicas y adaptarlas a un mundo muy particular como es el de la cultura. Por ejemplo, los gestores culturales son los responsables de tarifar los eventos culturales, muchas veces subvencionados o impulsados por administraciones públicas, donde por lo tanto se tienen que amortizar los costes, pero el objetivo principal no es el lucro sino la difusión cultural. Este mismo gestor, previamente, deberá haber elegido que artistas (músicos, actores, etc.) invitará y negociar con ellos sus emolumentos y los costes de la producción cultural solicitada. El gestor cultural, no sólo debe coordinar la contratación de eventos y producciones culturales sino que, en muchas ocasiones, es el responsable de su promoción, lo que incluye tareas de marketing, publicidad y relaciones públicas, a lo que deberíamos añadir en cada vez más ocasiones, sistemas de merchandising.
En definitiva, para ser un buen gestor cultural de la próxima década no sólo basta tener sensibilidad cultural sino una formación especializada en gestión -pública o privada-. Los tiempos del amateurismo de artistas reciclados o educadores desmotivados de la docencia han pasado.
Más información sobre estudios relacionados con estas profesiones:
Educación, formación y humanidades, Comunicación, publicidad y relaciones públicas, Imagen y sonido: cine, radio, fotografía,


