¿Qué significa estudiar en el extranjero?

Estudiar en el extranjero

Gestiones burocráticas, conocer el idioma, adaptación a las costumbres del país..., pero sobre todo vivir una experiencia increíble.
Estudiar en el extranjero es una decisión que se tiene que tomar con antelación y no se puede improvisar, porque implica realizar una serie de gestiones burocráticas, que exige un tiempo de tramitación y de preparación, para poder informarse adecuadamente de todos los factores que hay que tener en cuenta para tomar una decisión de manera razonada.

Si optas por esta decisión, el primer factor que has de tener en cuenta es tu conocimiento del idioma del país al cual te trasladas. Tendrás que tener un conocimiento previo de éste, en un grado que será diferente dependiendo del tipo de estudios que vayas a realizar. Hay que tener en cuenta cuál será el idioma de los estudios que quieres hacer, pues algunos países pueden tener varias lenguas cooficiales, o determinados estudios pueden hacerse en otras lenguas diferentes a la del propio país, como los estudios internacionales. También hay que averiguar cuál es el nivel mínimo exigido de este idioma, y si se requiere presentación de certificados o se realizan previamente pruebas de nivel. En estos casos, tendrás que preveerlo con suficiente antelación, como para prepararse para estas pruebas de nivel. Informarse de estos aspectos es básico para no llevarse decepciones o tener dificultades

También has de tener en cuenta que puede implicar un importante gasto económico, dependiendo del caso, puesto que tendrás que contar con los gastos de los viajes, el alquiler de una habitación, la manutención, los costes de los estudios, etc. Hay que informarse del coste de nivel de vida del país de destino, para poder hacer una previsión de gastos (en Internet puedes encontrar algunas referencias de precios, por ejemplo, información sobre Italia, Francia, Canadá, Suiza, Suecia, Dinamarca...). Existen diferentes programas de intercambios de estudiantes y becas de formación, que te pueden ayudar a cubrir estos gastos.

A la hora de decidirte, también tienes que pensar qué país de destino te gustaría conocer, si tiene un especial reconocimiento académico y profesional en tu ámbito, o si un determinado centro de formación tiene un cierto prestigio o te interesa especialmente. Es importante informarte del posible reconocimiento u homologación de los estudios hechos en el extranjero en nuestro país una vez hayas regresado, o un posible tercer país al que quieras tener la posibilidad de trabajar o seguir estudiando.

Hay que tener en cuenta todos estos aspectos antes de tomar una decisión. Infórmate bien y empieza a hacer los preparativos con suficiente antelación para preparar una experiencia fantástica, que te ayudará en tu desarrollo personal, académico y profesional.

Llegar a un nuevo país representa todo un mundo por descubrir, que hay que encarar con ilusión y con la mente y los sentidos abiertos. Quizás has tenido la suerte de hacer algún viaje en el extranjero y ya imaginas como puede ser la experiencia, pero el hecho de pasar una estancia mucho más larga en un mismo lugar, y vivir en persona el día a día del país, hace que sea una vivencia muy diferente del de un turista de vacaciones. Seguramente necesitarás un periodo de adaptación a las costumbres del país. Pasarás por un proceso en el cual al principio serás espectador/a del entorno para después integrarte plenamente en la sociedad. Habrá periodos en que añorarás tu casa y tus conocidos, te podrás sentir un poco solo/a al principio o se te hará difícil asumir ciertas costumbres, pero por regla general todo esto quedará atrás y vivirás una experiencia increíble.

Verás que aspectos de la vida cotidiana, que puedes dar por supuestos, pueden ser muy diferentes en tu país de destino de lo que estás acostumbrado/a: la manera de cocinar, las horas de las comidas, los horarios comerciales, la ropa de la gente, la manera de relacionarse entre ellos, las costumbres, la manera de divertirse, las ideologías políticas o religiosas, los valores que más imperan, etc. Todo esto te permitirá compararlo con tus propias ideas y concepciones de las cosas, transformándolas o reafirmándolas, lo que representa un proceso importante de crecimiento personal. Además, seguramente podrás hacer amistades y nuevas relaciones de otros países, por lo que ampliarás tu círculo social.

Otro aspecto que te puede parecer extraño es qué imagen tienen de nosotros en aquel país, pues en algún caso puedes llegar a sentir prejuicios o comentarios que te sorprenderán sobre los que son de tu país. No hay que enfadarse, sino demostrarles cómo de irreales pueden ser esos comentarios y mostrar tu mejor cara. Piensa  que, de algún modo, serás "embajador/a" de nuestro país y nuestra cultura. Es importante aprender a respetar las costumbres y a comportarse de acuerdo con las normas de conducta del país, a la vez que les podemos mostrar o explicar los nuestros, si se tercia. Las culturas son algo muy complejo, y seguramente harán falta muchos años para llegar a comprenderlas en profundidad.

Además de tus estudios, y por mínimo que te muevas un poco, aprenderás muchas otras cosas: sobre la historia del país, sus artistas más conocidos, las lenguas que se hablan, si hay diferentes grupos nacionales o étnicos, las diferencias entre las regiones, a cocinar algún plato típico, etc.

Estudiar en el extranjero es una experiencia que ampliará tus horizontes y seguro que no te dejará indiferente, hay que emprenderla de manera voluntaria, con ganas y con ilusión, para aprovecharla al máximo, y que sea una experiencia increíble, tanto a nivel académico como personal.
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