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Estudiar en el extranjero - El año sabático: mitos y realidades

El año sabático: mitos y realidades

¿El año sabático es una buena idea? Algunas pistas para preparar un año sabático útil en tu trayectoria formativa y profesional
El año sabático: mitos y realidades
  • Un año sabático es, en puridad, un año de excedencia con sueldo que una universidad concede a sus profesores (en general cada siete años) para que descansen, viajen o lleven a cabo un proyecto de investigación. Procede de la idea del sabat judío: el día de la semana dedicado a Yahvé en el que debe interrumpirse el trabajo.
     
    El origen es importante pues nos transmite una idea esencial sobre el concepto de año sabático: es un tiempo de descanso tras un tiempo de esfuerzo. Por ello, es frecuente iniciar un año sabático tras una etapa de intenso rendimiento como el bachillerato o la carrera universitaria. Aunque el año sabático pueda ser tener un componente de ocio, debe entenderse como un elemento dentro de la trayectoria profesional de la persona.
     
    El año sabático puede ser un año productivo (aunque ello entra en contradicción con el concepto religioso de sábat, en el que todo esfuerzo está prohibido). Desde asistir a conferencias y clases en una universidad extranjera hasta aprender un nuevo método de relajación, el año sabático es un paréntesis adecuado para abrir horizontes y adquirir nuevas habilidades. También puede ser la ocasión de adquirir conocimientos importantes no relacionados directamente con la propia carrera como el aprendizaje de un idioma. Todo ello tendrá efectos beneficiosos en la trayectoria profesional.  
     
    También es una manera única de conocerte a ti mismo. Un año sabático requiere un alto grado de autosuficiencia: no hay reglas escritas sobre qué hacer ni a dónde ir. Cada uno elige su camino. ¿Y acaso sabes qué harías realmente si dispusieses de las 24 horas al día de las que dispones para ti mismo? Es frecuente soñar con "si tuviera todo el tiempo del mundo, me gustaría?" y el año sabático te da la oportunidad de descubrir cómo acabarías esa frase. ¿Realmente leerías todos esos libros, acudirías a museos y a la ópera? El año sabático es esencial para aprender a distinguir lo que te gusta hacer de lo que "te gustaría que te gustase hacer".
     
    Como toda estancia en el extranjero, el año sabático es una etapa de crecimiento personal. En ese sentido, comparte con cualquier otro estudio en el extranjero muchos elementos: el aprendizaje cultural, el vivir una aventura, etc.
     
    El año sabático requiere, además, financiación. Puedes obtener esa financiación de la universidad (si eres un profesor en año sabático stricto sensu), de la familia, de los ahorros propios o de pequeños trabajos que realices durante el propio año sabático (si hicieras, por ejemplo, de camarero o de profesor). A veces, la falta de financiación puede ser un impedimento para realizar esta experiencia. Todo dependerá de tu capacidad económica y de cómo quieras organizar tu año sabático.
     
    No puede negarse, no obstante, que el año sabático implica en cierto modo salir del camino establecido y tomarte un paréntesis de las ocupaciones habituales. Las sociedades más aventureras o que aprecian los vínculos con el extranjero le reconocen más valor que las sociedades más tradicionales, que pueden llegar incluso a equipararlo a "un año perdido" o a "hacer el vago". Es cierto que en términos estrictos de ascender en la escala corporativa, es un año que no se reconocerá como antigüedad. Pero en términos de crecimiento personal y de aprendizaje, el año sabático es un año tan provechoso o más que cualquier otro.
     
    Cuando uno opta por el año sabático debe tener claro que está priorizando el crecimiento personal sobre la estabilidad.

    El año sabático se está convirtiendo en una práctica común en algunos países anglosajones, dónde es conocido como el gap year. Este tiempo es el que muchos estudiantes que han finalizado la educación secundaria y van a entrar en la universidad emplean para descansar y descubrir, ya sea realizando acciones de voluntariado, aprendiendo idiomas, realizando algún curso, viajando, etc. Son muchas las cosas que se pueden hacer durante el año sabático, y este, puede servir para terminar de definir tus intereses y encaminar tu carrera profesional.

    En España, esta práctica no está muy extendida, y a veces, se puede ver negativa, como un año perdido, pero universidades y estudios internacionales afirman que este período de descanso tiene efectos positivos en los estudiantes.

    Para planificar tu año sabático lo puedes hacer por tu cuenta, o a través de empresas o organizaciones que se dedican a proporcionar estas experiencias.

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